
A dos años del feminicidio de Ximena Morales Hernández, ocurrido en León, la justicia aún no llega.
Frente a miles de mujeres reunidas en la explanada de la Presidencia Municipal, en el marco del Día Internacional de la Mujer, Rosa Isela, su madre, pidió justicia para su hija, pues desde la Fiscalía General del Estado de Guanajuato (FGE) el crimen fue clasificado como homicidio y no como feminicidio.
El 14 de febrero de 2024 fue la última vez que la familia tuvo información de Ximena. Un día después, el 15 de febrero, su cuerpo fue encontrado tirado en el Arroyo del Muerto.
La señora Isela relató que no fueron las autoridades ministeriales quienes les informaron del hallazgo, sino una tercera persona. Señaló que, hasta donde tiene conocimiento, su hija estuvo privada de la libertad antes de ser asesinada y afirmó que la persona responsable continúa en libertad.
Los hechos quedaron registrados en cámaras del C4 sin embargo, aseguró que las grabaciones no fueron recabadas por las autoridades, sino por los propios familiares.
“Cuando fui a dar mi declaración a la Fiscalía dijeron que se les confundieron las cámaras. Qué casualidad. Mi esposo y yo hemos estado investigando por nuestra cuenta. Les hemos llevado testigos y aun así no hacen nada”, declaró.
De acuerdo con los indicios, serían dos las personas que aparentemente le quitaron la vida a la joven, quienes incluso habrían aceptado su responsabilidad.
“Yo ni los conozco y no me han dado una explicación. Lo único que pido es que me justifiquen y me digan con hechos cómo dicen que fueron ellos”, expresó.
Añadió que en la necropsia se encontraron indicios que no correspondían a su hija y que, a pesar de las evidencias, no se han realizado acciones contundentes.
“La envolvieron en una cobija y la tiraron ahí. Tienen muchas evidencias y no hacen nada. Mi hija tenía 21 años. Le cortaron su vida. Estaba estudiando y su sueño era ser tatuadora profesional”, lamentó.
Ximena dejó a un hijo pequeño, quien actualmente vive con ella. “Dejaron a su bebé. Ahorita tiene cinco años y yo lo estoy cuidando”, dijo.
La madre insistió en que el caso debe investigarse como feminicidio. “No se vale que lo estén tomando como una más del montón. No voy a descansar. A veces dan ganas de tomar justicia por mi propia mano porque no nos hacen caso”.
Rosa Isela también señaló que sospecha de una persona que, aseguró, cuenta con antecedentes penales desde los 18 años y que, pese a ello, continúa en libertad.
Acompañada de su esposo, la señora Isela participó en la marcha del 8M en León. Ambos portaban una lona con la fotografía de Ximena y una leyenda que exigía justicia para la joven, pues a dos años de su muerte su agresor sigue impune.




