
Sacerdotes y autoridades eclesiásticas de los templos, ubicados en la zona centro de la ciudad alertaron a los feligreses para prevenir y evitar robos al interior de los centros de culto.
Según los mismos asistentes a los templos y ministros de culto, los principales afectados han sido adultos mayores, a quienes les han robado teléfonos celulares, carteras y otras pertenencias.
El Rector de la Basílica de Guanajuato, Víctor Manuel González Guerrero informó que también se dieron casos del robo de algunos depósitos de limosnas y piezas como para la celebración de las misas.
“Si había robos constantes cuando llegue a Guanajuato se llevaban carteras, teléfonos celulares, era el modo de operar, pero con campañas de micrófono en las misas se evitaron”, dijo.
Explicó que los robos han sido contra personas y sus bienes que portan al estar al interior de los templos, pero también se han dado casos donde los ladrones hurtan imágenes religiosas y artículos sacros.
Otra medida que se ha puesto en marcha esta situación, según explicó González Guerrero es la colocación de cámaras y con ellas se han logrado detectar a quienes incurren en este tipo de prácticas.
A las personas les pidió ser más cuidadosas y evitar dejar sus pertenencias al descubierto o en las bancas, lo que ha ocasionado que sea en esos momentos cuando se concreten los robos.
Para atender la situación se ha creado una campaña de prevención que ha sido llevada a todos los templos de la zona centro, principalmente en Pardo, Belén, La Basílica, La compañía, San Francisco, San Diego, entre otros.
Señaló que las personas no deben descuidarse al interior de los centros religiosos, donde acuden personas con otras intenciones y se aprovechan de quienes participan en las actividades religiosas.
Lamentó que ocurran este tipo de situaciones, en lugares como los templos, que son espacios dedicados a la cercanía con Dios ya donde la gente acude con buenas intenciones y acercarse a la religión católica.
El sacerdote apuntó que esperan que con los llamados a cuidarse a la gente se ponga fin a la situación y que no sea necesario recurrir a apoyo de las corporaciones de seguridad para llevar vigilancia al interior de los espacios dedicados a la religión.




