
La falta de ciudades diseñadas para cuidar, la normalización del acoso y la ausencia de políticas públicas con perspectiva de género fueron algunas de las conclusiones a las que se llegó durante la Mesa de Diálogo “Construcción de una agenda común: Violencia de género en los espacios públicos y su inclusión en el Sistema Estatal de Cuidados”.
La actividad fue organizada por el Centro de Derechos Humanos Victoria Díez A.C., espacio en el que se coincidió en que la ciudad de León no está pensada para las mujeres ni para las actividades de cuidado que realizan cotidianamente. “La ciudad o te cuida o te abandona, y nos está abandonando”, se señaló durante el encuentro.
En la mesa participó Dessire Ángel Rocha, regidora del municipio de León por Movimiento Ciudadano, quien evidenció que la ciudad no está planeada para atender las necesidades y cuidados de las mujeres, ya que en los diagnósticos del Instituto Municipal de Planeación los cuidados no existen y únicamente se prioriza que las personas se trasladen al trabajo.
Otro de los temas que destacó fue el acoso que viven las mujeres en el transporte público.
De acuerdo con datos presentados, de enero a noviembre del año pasado se registraron 53 reportes de acoso dentro del transporte público por parte de transportistas, además de 72 carpetas de investigación por este delito en León, de enero a diciembre. Señaló que en los entornos de estaciones y paradas de transporte público persisten condiciones de riesgo, como falta de iluminación, acumulación de basura y maleza, lo que vuelve vulnerables los trayectos para las usuarias.
Asimismo, indicó que los cruces peatonales no están adaptados para personas con discapacidad ni cuentan con señales auditivas, además de que los tiempos de cruce son insuficientes. Añadió que esta situación se observa incluso en vialidades principales como López Mateos, y que en la ciudad existe un déficit del 53 por ciento en banquetas, muchas de ellas en malas condiciones.
Por su parte, la diputada del Congreso del Estado por Movimiento Ciudadano, Sandra Pedroza, señaló que en México se estima que el 77 por ciento de los hogares tiene al menos una persona que necesita cuidados, ya sea niñas, niños, personas con discapacidad, personas con alguna enfermedad o personas adultas mayores. Agregó que se proyecta que para el año 2070 esta cifra se triplique, debido al crecimiento de la población adulta mayor.
Indicó que, a nivel nacional, las mujeres dedican en promedio 39 horas semanales al trabajo del hogar y de cuidados, adicionales a sus actividades profesionales; sin embargo, en Guanajuato la cifra es mayor y alcanza hasta 42 horas semanales. “Es una tendencia que lleva muchos años y nuestro reto es reducir esas brechas de desigualdad. Se necesita voluntad, planeación, leyes, políticas públicas y ciudades con perspectiva de género”, afirmó.
En su intervención, Liliana Gómez Ramírez, ciudadana activa e integrante del Comité de Colonos Las Tiritas 3ra Sección, explicó que el acoso y la inseguridad son experiencias constantes para las mujeres en el espacio público, por lo que llamó a no normalizar la violencia. Relató que situaciones como tocamientos en la vía pública generan vergüenza, miedo e incertidumbre, y subrayó la importancia de denunciar y no permitir estas agresiones.
Jessica de la Cruz, periodista, ciclista y activista en movilidad activa, señaló que no existe una política pública real para las personas usuarias de la movilidad activa, lo que ha representado un problema constante. Indicó que la infraestructura es insuficiente, no hay señalética adecuada, faltan semáforos auditivos, banquetas y campañas de concientización, mientras que se continúa priorizando el uso del automóvil.
Por su parte, Yaretzi Morales, comunicóloga, creadora de contenido y activista, destacó que en el diseño de las ciudades y la movilidad se ha dejado históricamente de lado a las mujeres. Explicó que sus necesidades, formas de desplazamiento y labores de cuidado no han sido consideradas como prioridad en los procesos de planeación urbana, lo que ha generado violencia en el espacio público y barreras estructurales que limitan su participación plena en la ciudad.
Por último, Dolores Isabel Escobedo, licenciada en Antropología Social y maestra en Estudios para el Desarrollo por la Universidad de Guanajuato, señaló que las mujeres tienen derecho a la ciudad porque la habitan y participan en su conformación.
Subrayó que en la planeación urbana toda la población debe ser considerada y consultada, desde un enfoque de derechos humanos. Añadió que para avanzar hacia un sistema integral de cuidados es necesario reconocer la diversidad, ya que no todas las mujeres ni todas las personas tienen las mismas necesidades.




