
¡Cayó Maduro! Nicolás Maduro, el dictador y autoritario mandatario de Venezuela, ha sido capturado por el ejército de los Estados Unidos de América y depuesto como presidente del país. Por fin cayó uno de los líderes más representativos del autoritarismo en Latinoamérica.
La madrugada del 3 de enero del nuevo año 2026, pasará a la historia de Venezuela y de América Latina, como el fin de una era de tiranía y miseria humanitaria impuesta por Hugo Chávez y su sucesor Nicolas Maduro, quien gobernó el país por más de 12 años ininterrumpidos.
El gobierno de Maduro se caracterizó por profundas crisis políticas, sociales y económicas. Así cómo, por preparar desde el mismo Estado, elecciones fraudulentas y perseguir a la oposición política hasta llegar a encarcelar, torturar y matar a quienes pensaban diferente a él.
En su tercera y última elección presidencial en 2025, el pueblo venezolano se volcó a las calles a denunciar un gran fraude electoral de acuerdo con observadores locales e internacionales, que documentaron fielmente una serie de ilegalidades y excesos de poder, que lo llevaron a un tercer periodo constitucional.
Durante estos más de 12 años en el poder, el país vivió un colapso económico gradual, que provocó la salida masiva de venezolanos, 7.7 millones de mujeres y hombres emigraron a distintos países, entre ellos México, como gran receptor de familias completas (52,948 según el INEGI). El 82% de los venezolanos vive en pobreza y el 53% en pobreza extrema.
Durante todos estos años, el exceso de poder, la corrupción, el control de las instituciones, la concentración del poder en el ejecutivo que representaba Nicolas Maduro, pulverizando a los otros dos poderes (Legislativo y Judicial) y el nepotismo a su mas grande expresión, cuando nombro a su esposa fiscal general o jefa del Parlamento.
Es por ello, que también fue capturada la esposa de Maduro, la Sra. Celia Flores. La esposa, fue una pieza fundamental durante los más de 12 años de gobierno autoritario, considerada siempre como una figura influyente y poderosa, al grado que el pueblo y el gobierno la llamaban la “primera combatiente” y la primera dama.
No es casualidad, ni mucho menos pensar, que la “pobre mujer, débil, indefensa e inocente” esposa del dictador Maduro, fue capturada por el gobierno de Donald Trump, de manera ilegal e inmoral, por tratarse de una mujer que, por su naturaleza, de supuesta “debilidad y vulnerabilidad” fue atropellada en sus derechos. ¡No!
Ahora, toca al gobierno de la 4T y concretamente a Claudia Sheinbaum, presidenta constitucional de México, quién constituyó un gobierno y un régimen ilegitimo, gracias al autoritarismo y corrupción de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, que operó todo un entramado constitucional e institucional para que Sheinbaum, consolidara una supuesta mayoría constitucional artificial.
Que ponga sus “barbas a remojar” la presidenta de México, cuando el mandatario estadounidense señala: “hemos sido muy amigables con Sheinbaum, está muy asustada con los cárteles y son quienes controlan al país. Ella no dirige México, los cárteles lo dirigen”.
El mandatario estadounidense afirmó en entrevista con Fox News, que “le ha preguntado muchas veces: ¿Te gustaría que acabáramos con los cárteles?” Simplemente, NO responde.
Los mexicanos, decimos SI, Si, Si queremos acabar con la pesadilla de los cárteles que gobiernan el país. No hay estado, no hay municipio, donde exista presencia del narco en el gobierno, en sus instituciones y en el poder.
La intervención del gobierno de los E.U., en México, obedece a la ausencia total de las instituciones políticas cooptadas por el narco gobierno de México, en todos las entidades federativas y la mayoría de los municipios del país, que han convertido un estado fallido, arrodillando plegarias de paz al pueblo y pidiendo a Dios nuestro Señor, piedad.
Solo nos queda, Trump y su gobierno como fuente de salvación. Nos guste o no. Nadie más, nos puede salvar.




