
León aún conserva huellas visibles de la Guerra Cristera. En calles del primer cuadro de la ciudad permanecen paredes con impactos de bala, como el sitio donde fueron ejecutados cristeros, ubicado en la calle Lisboa y avenida Las Américas, conocido como «El Muro de los Lamentos».
Asimismo, existen espacios emblemáticos como en la calle Palo Cuarto, en la colonia La Brisa, donde una cruz recuerda a los mártires cristeros fusilados el 3 de enero de 1927.
Javier Oliva, quien tiene un local a pocos metros de donde se encuentra esta cruz en memoria de los mártires cristeros, relató que anteriormente en ese lugar se ubicaba la antigua Hacienda La Brisa. Recordó que existía una barda grande y muy ancha.
“Ahí fue cuando la Guerra Cristera, que empezó por allá en Lagos de Moreno. Esos sacerdotes se vinieron huyendo de allá y ahí se refugiaron, pero el gobierno los encontró y ahí los mató. Por eso colocaron el monumento que está ahí”, explicó.
Indicó que cada 3 de enero, personas del Templo de San Francisco realizan una representación en el sitio para recordar estos hechos. Añadió que esta representación se lleva a cabo desde hace aproximadamente diez años y que recientemente el área fue limpiada para la realización del acto conmemorativo.
Detalló que durante ese periodo no se permitía el culto religioso, por lo que las misas se realizaban de manera clandestina en casas particulares, ya que los templos permanecían cerrados. Señaló que varios sacerdotes fueron detenidos y castigados, y que entre cinco o seis de ellos fueron ejecutados en ese mismo lugar.
Por otro lado, a tan solo 400 metros del Arco de la Calzada, una pared que pasa desapercibida guarda parte de esta historia, conocida como «El Muro de los Lamentos», se encuentra ubicada en la colonia Andrade, en pleno corazón de la ciudad.
En ella aún se pueden observar los impactos de bala, testigos silenciosos de ejecuciones una zona donde actualmente prevalecen la paz y la tranquilidad.




