
La violencia marcó el inicio del 2026 en el municipio de Celaya, con el hallazgo del cuerpo de un hombre semienterrado en una zona agrícola de la comunidad Rincón de Tamayo.
Las autoridades fueron notificadas a través de un reporte anónimo al 911, en el cual se informó sobre la presencia de un bulto sospechoso semienterrado en un predio cercano a un balneario de la zona.
Elementos de la Policía Municipal y agentes de la Guardia Nacional se trasladaron al sitio para corroborar el reporte.
Al llegar, confirmaron que se trataba del cuerpo de un hombre, que estaba envuelto en una cobija y enterrado.
Hasta el cierre de esta edición impresa, la víctima no había sido identificada y las autoridades no dieron mayores detalles sobre sus características físicas o vestimenta.
La zona quedó bajo resguardo de las autoridades, quienes dieron aviso a personal del Ministerio Público.
Posteriormente, agentes de la AIC y peritos forenses procesaron la escena para fijar evidencias; al concluir las diligencias, el cuerpo fue levantado y trasladado al Servicio Médico Forense (Semefo) para la necropsia que establecerá la causa de muerte y su identidad oficial.




