
Frente al Templo Expiatorio, desde hace 26 años, la exposición de nacimientos ha llamado la atención tanto de visitantes locales como de turistas nacionales y extranjeros.
Ricardo Ulises Torres Franco, encargado de la muestra, explicó que la iniciativa fue del licenciado Roberto Plasencia Saldaña y de su esposa, Laura Torres.
Mientras para muchas personas un recuerdo de viaje suele ser un llavero o un imán para el refrigerador, para el señor Plasencia el souvenir ideal era adquirir nacimientos, lo que con el tiempo dio origen a la colección.
“Con la referencia que tenían de cuando sus viajes en Italia o en España, hay muchos museos de este estilo y él quería compartir algo parecido con su ciudad, precisamente lo que veía allá”, platicó Torres Franco.
Detalló que llegó un momento en el que la colección creció tanto que decidió compartirla de manera gratuita con el público. Ya eran más de 20 nacimientos los que colocaba en su casa y entonces decidió que era momento de compartir estas piezas con los demás.
La combinación de la colección, la disponibilidad del inmueble y el interés por difundir la tradición dieron como resultado una exposición que hoy alberga nacimientos móviles, miniaturas, pinturas y esculturas. Aunque el licenciado Plasencia falleció, es su esposa, junto con sus hijos, quienes continúan con esta tradición.
Torres Franco explicó que la exposición ha evolucionado con los años. “Al principio nada más se ponían mesas con musgo y las piezas, ahora cada nacimiento tiene su propio estilo y su escenografía, acorde al lugar de donde proviene, para que te remonte a su origen”, señaló.
Este año se exhiben al menos 112 nacimientos de distintas partes del mundo. “Tenemos mexicanos, sudamericanos, de Paraguay, de Perú, de Guatemala, de muchísimos lugares de Sudamérica; también europeos, españoles, franceses, italianos, incluso rusos y africanos, y de materiales hay infinidad”, comentó.
Recordó que hace 26 años la exposición comenzó con alrededor de 70 nacimientos y que el crecimiento fue de a poco. “Cada año se fue incrementando, se iban haciendo viajes, incluso se hizo un viaje exclusivo a Tonalá para ver qué novedades había, y fue cuando se adquirió este nacimiento de barro que estaba natural”, contó.
La muestra también se ha enriquecido gracias a las donaciones de los visitantes. Torres Franco compartió la historia de un hombre que elaboró un nacimiento como agradecimiento por su recuperación de salud. “Estaba enfermo, se alivió y lo hizo como una manda, realizó un punto de cruz y al año siguiente vino desde la Ciudad de México y lo donó”, relató.
Otro de los casos es el de un niño que elaboró un nacimiento de plastilina. “Le gustaron mucho las piezas y la colección, sus papás lo apoyaron con el acrílico y todo, y también es una donación. Ese nacimiento ya tiene como 15 años, el niño ya es un hombre”, dijo.
Sobre la diversidad de materiales, destacó que la exposición cuenta con piezas únicas. “Tenemos figuras de cera, de madera, nacimientos con movimiento, pinturas al óleo, esculturas en terracota, barro tradicional, marfil, plata, cristal, ónix, incluso hay nacimientos en un huevo de avestruz, en una nuez, en cerillos, en gis y hasta en semillas”, explicó.
Respecto a las piezas de colección, señaló que algunas tienen un valor especial, entre ellas se puede encontrar un nacimiento realizado por la escultora italiana Angela Tripi, quien recientemente falleció por lo que esta pieza cobra importancia.
“Son piezas únicas, de diseño, y muchas ya no se pueden volver a encontrar porque las personas que las elaboraban prácticamente ya no están”, expresó.
Entre los nacimientos llama la atención uno, proveniente de Alemania del pueblo de Oberammergau, conocido por sus colinas llenas del nieve, y el nacimiento está ambientado en ese contexto.
«Por la zona donde están, como es una zona generalmente nevada, tratamos de darle, como te digo, el concepto a cada uno», contó.
Incluso hay uno ambientado en Guanajuato Capital, con sus coloridas casas, los balcones, y los túneles.
Sobre las y los visitantes, Franco destacó la afluencia de turistas.
“No te imaginas la cantidad de extranjeros que llegan: chinos, rusos, alemanes, franceses, canadienses, españoles, de muchísimos lugares. Nos damos cuenta por la libreta de visitantes de la gran cantidad de personas que nos visitan cada año”, explicó.
La exposición puede visitarse de martes a domingo, en horario corrido de 10:00 de la mañana a 7:45 de la noche, con entrada libre y estará disponible hasta el 7 de febrero.




