
Mañana se celebra uno de los días más importantes para las y los católicos mexicanos: el festejo de la Virgen de Guadalupe. En todo el país, especialmente en los templos y las colonias populares, se reza, se cantan las mañanitas y se venera a ‘La Lupita’ que según el Nican mopohua, se le apareció a San Juan Diego.
Cada pueblo, cada ciudad, cada municipio, cada ranchería incluso, lleva a cabo su celebración de forma muy particular, muy única. Desde la Basílica en Ciudad de México, donde es la más conocida, pasando por el Santuario de Guadalupe en León hasta claro: San Francisco del Rincón. Es en el Barrio de Guadalupe, ubicado muy cerca del Camino Viejo, a la entrada de la ciudad, donde la gente se congrega y reza a la imagen que reproduce el ayate de San Juan Diego.
La gente comenzó a preparase con tiempo, para el gran día que será el 12, no solamente haciendo novenarios, sino comprando los disfraces de Juandieguito y de indita para sus hijos, preparando todo el atuendo completo: las sandalias, el sombrerito, los pantalones y la playera, o el vestido completo y las trenzas postizas, en caso de necesitarlas, para las niñas.
Los comerciantes del mercado municipal, como cada año, comenzaron a vender desde el miércoles, con las mejores expectativas y esperanzas de que este año sea mejor que los demás. La señora Silvia, que tiene años vendiendo ropa de inditos, para que los padres presenten a sus pequeños ante la Guadalupana, señala que la tradición del 12 de diciembre persiste, que se mantiene, a diferencia de otras que con el pasar de los años se han ido perdiendo.




