
En el número 311 de la calle 5 de febrero, en el Centro Histórico de León, se encuentra abierta al público la exposición “Muerte cabrona, no te lo lleves”, una propuesta artística que conmemora el Día de Muertos desde una perspectiva distinta: la de las muertes indeseables.
La muestra, organizada por la Fábrica de Arte del Bajío, busca sensibilizar a la población sobre temas como el suicidio, feminicidio, genocidio y desapariciones, a través de diversas expresiones artísticas. La entrada es gratuita y permanecerá abierta hasta el 3 de noviembre.
Raúl Márquez, director de Gestión Cultural de la Fábrica de Arte del Bajío, explicó que esta exposición está dedicada a reflexionar sobre los distintos tipos de muerte que marcan a la sociedad.
“Decidimos también darle espacio a los desaparecidos, que ellos no están expresamente muertos, pero está la posibilidad. Entonces la expresión ‘Muerte cabrona, no te lo lleves’ se torna como una súplica”, señaló Márquez.
El edificio alberga siete exposiciones en total. Entre ellas destaca la del Colectivo de Palestina, con una muestra fotográfica que evidencia el dolor y la pérdida provocados por el genocidio en Gaza. Las imágenes, colocadas en un tendedero, recuerdan las muertes inocentes, la represión, pero también la resistencia.
Otra sala, montada por las Madres Buscadoras del colectivo Unidos por los Desaparecidos en León, muestra la lucha incansable de las madres por encontrar a sus seres queridos. En una maceta con flor de cempasúchil se encuentra clavada una ficha de búsqueda con una fotografía que recuerda al espectador que “no son cifras, tienen nombres; les llamamos hijos, padres, amigos, hermanos”. Esta sala sobre los desaparecidos simboliza que la llama de la esperanza sigue viva.
De igual forma, el colectivo colocó un altar en memoria de quienes fueron localizados sin vida. Un arco de globos en color negro y naranja enmarca el espacio, acompañado por fichas de búsqueda, moños negros, cruces y flores de cempasúchil, en homenaje a aquellos que ya no regresaron.
La exposición dedicada a las mujeres víctimas de feminicidio fue montada a ras de suelo, con aserrín morado y fotografías de algunas de ellas. Junto a las imágenes hay ropa, bolsas, zapatillas sin su par e incluso mechones de cabello, en un espacio que honra su memoria. Esta obra contó con la participación de organizaciones civiles de mujeres y de la artista Maite.
También se presentan otras muestras, como “Que expresa al cielo”, propuesta por la Fábrica de Arte del Bajío; una dedicada al suicidio, a cargo del maestro Jorge Zámano, que también fue montada en el piso. La pieza representa la muerte a través de la imagen de un disparo en la cabeza, acompañada por flores de cempasúchil de distintos colores que simbolizan la sangre.
Asimismo, hay una exposición enfocada en niños con cáncer y otra de fotografía, creada por un colectivo local.
Durante la inauguración, realizada a las 7:00 de la tarde de viernes, se presentó una escena teatral de la obra que dio nombre a la exposición, además de ofrecer atole de flor de cempasúchil y pan de muerto a los asistentes. El espacio permanecerá abierto de 10:00 de la mañana a 4:00 de la tarde.
Márquez destacó que el propósito no es la protesta ni el reclamo, sino la reflexión y sensibilización ante temas que suelen quedar fuera del folclor con el que se celebra la muerte en México.
“La exposición utiliza el pretexto de la fecha, pero es para expresar lo que realmente es la muerte: una ausencia”, concluyó.



