
Los bloqueos carreteros realizados por productores agrícolas en Guanajuato han provocado paros técnicos y la suspensión de turnos en varias plantas del sector automotriz, entre ellas General Motors, Denso y Pirelli, informó Alejandra Morales Reynoso, secretaria general del Sindicato Independiente Nacional de Trabajadoras y Trabajadores de la Industria Automotriz (SINTTIA).
En la planta de General Motors, que emplea alrededor de 7,200 personas, la producción se detuvo por más de un día: el lunes solo pudo operar el primer turno de la mañana —de 6:00 a 18:00— mientras que el segundo turno fue cancelado; el primer turno del martes también permaneció detenido mientras se evalúan las condiciones de acceso a la planta.
Morales Reynoso explicó que aproximadamente 4,500 trabajadores no pudieron llegar a sus centros laborales debido al cierre de vialidades y la imposibilidad de circulación de los camiones de transporte.
Los cierres afectaron además la logística de traslado: empleados provenientes de municipios como Irapuato, Salamanca y Valle de Santiago reportaron demoras de hasta tres o cuatro horas en su viaje a casa, y muchos arribaron pasada la medianoche.
La dirigencia sindical señaló que se intentaron rutas alternas —por el lado de Trejo, en Silao—, pero que la falta de paso en vías principales complicó la operatividad y obligó a la empresa y al sindicato a coordinar avisos para evitar que más trabajadores quedaran varados.
Para mitigar el impacto económico en el personal, la empresa negoció con el sindicato el pago completo de los turnos afectados; además, durante las horas en que no fue posible el regreso a casa, la planta brindó apoyo a los trabajadores que permanecieron en instalaciones, entregando un snack mientras se revisaban opciones seguras de traslado.
Reynoso destacó que la decisión de pagar al 100% respondió a que la suspensión no fue por voluntad de los empleados ni por un cierre voluntario de la empresa, sino por las condiciones externas provocadas por los bloqueos.
Las afectaciones no se limitaron a General Motors: otras empresas proveedoras y zonas industriales cercanas, como Fraenkische, FIPASI y el Puerto Interior, también reportaron complicaciones por su proximidad a los puntos de bloqueo. La dirigente sindical advirtió que la continuidad de la producción dependerá de las negociaciones en curso y de la apertura de las vialidades; por ello, sindicato y empresa mantienen comunicación para determinar si los siguientes turnos podrán ingresar y en qué condiciones.
Reynoso hizo un llamado a las autoridades federales para que intervengan en las negociaciones con los agricultores y atiendan sus demandas, al tiempo que pidió empatía hacia el sector campesino: “Son quienes llevan los alimentos a nuestras mesas”, dijo, y subrayó la necesidad de alcanzar acuerdos que permitan restablecer la normalidad en las carreteras y en las líneas de producción. Mientras tanto, la industria y los trabajadores afrontan la incertidumbre sobre el reinicio total de actividades y la logística que ello implica.




