
Los llamados incels son una subcultura de internet que comenzó en Estados Unidos, pero se ha extendido por todo el mundo y México no es la excepción. Debido a que se consideran imposibilitados para tener sexo (“incel” quiere decir (involuntary celibate, es decir, célibes involuntarios) algunos de ellos son agresivos, violentos y abiertamente misóginos.
Uno de los casos más recientes, y más famosos, ocurridos en nuestro país fue el del joven Lex Ashton, estudiante del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) en CDMX, que apuñaló hasta la muerte a un compañero suyo, para intentar suicidarse infructuosamente.
Aunque no son tan visibles y organizados como en EE. UU. E Inglaterra, los incels están en todo el mundo y Guanajuato no es la excepción. De acuerdo con el psicólogo Juan José Alvarado, quien se dedica además de la cuestión clínica y la investigación a peritajes en el área de la psicología jurídica y profundiza sobre el tema en entrevista para este medio, señalando que es factible que los haya en todos lados, pero en los países antes citados se les da mucha más difusión y ya son más conocidos.
“Enfatizando: ocurren en nuestro México, en Guanajuato. Los fenómenos de muchachos que, como decimos coloquialmente, no los pelan las chavas, van desarrollando un odio a las mujeres, y existen en todos los estratos sociales. Es un tema de alta peligrosidad, y por tanto, de urgente atención. En Estados Unidos se dan las situaciones masivas porque hay muchas armas, y están a la mano. Esperemos que esto no se dé aquí. Se tiene que atender desde la casa. Además que hoy en día los jóvenes cada vez están más aislados”.
Alvarado aclara que, si bien el término ‘incel’ es relativamente moderno, la cuestión de sentirse despreciado por no tener el afecto del sexo opuesto ha existido siempre. Para ello, cita el libro ‘La revolución sexual’ de Wilhelm Reich. Prosigue:
“Aunque hoy en día tenemos las redes sociales, sigue habiendo mucha represión”, sentencia, recordando que desde el seno familiar hay temas de sexo tan prohibidos, que no se nombran, desde términos tan básicos como “pene” y “vagina”.
Alvarado cita la miniserie inglesa multipremiada, “Adolescencia” que precisamente, habla del fenómeno incel.
“En el caso de los incels, es que no saben cómo encausar su energía sexual. Siempre se pone el ejemplo de la olla exprés, que truena por la parte más débil, y en este caso, es la cuestión del sexo. Si el muchacho no puede tener a la mujer, optan por la violencia.
Cualquier mujer puede decir que no… pero recientemente, se ha menguado más la tolerancia a la frustración (…) la forma más sencilla de externar esto, es por medio de la violencia. Antes creíamos que eso pasaba en otros países, pero no se trata de ocultar estos temas y hacer como que no pasa nada, sino de atenderlos desde el origen”.
Juan José Alvarado apunta que este grupo de jóvenes tiene una personalidad “muy deteriorada”:
“Para el incel es más sencillo echarle la culpa a otros, pero toda la vida ha habido acoso a otros grupos sociales. Uno tiene que educarse para tolerar o para poner un alto (…) lo que vemos, es un montón de casos que no sabemos, y allí están”.
LA HISTORIA DE LA CULTURA INCEL
El oscuro movimiento de los “célibes involuntarios” o incels, se popularizaron en la red, a través de distintos foros en línea. Como parte de su ideología, está culpar a las mujeres de su ineptitud social, considerando al sexo femenino como personas interesadas y ambiciosas.
Cualquiera pensaría que se trata de un grupo de hombres jóvenes sin vida propia, que no trascenderían de la red, pero hay habido casos de violencia registrados, como el del joven británico-estadounidense de 22 años Elliot Rodger, responsable de la masacre de Isla Vista, California, en 2014, que mató a 6 personas e hirió a 14. Posteriormente, se suicidó. Hoy en día, para los incels es visto como un “santo”. Otro caso fue el de Jake Davison, que en 2021 mató a 5 personas en el norte de Inglaterra, y se consideraba ideólogo de esta forma de pensar en internet.
El fenómeno incel parecía lejano a México, pero en septiembre de 2025 ocurrió el caso Lex Ashton, cuando el joven asesinó a su compañero, Jesús Israel, de 16 años. El perpetrador intentó suicidarse saltando de un edificio, pero no tuvo éxito y fue llevado a un hospital. Recientemente se giró una orden de aprehensión.
Tras lo ocurrido, se hizo de conocimiento público que Lex Ashton participaba en páginas de incels, donde citan nombres como el ya mencionado Rodger. Asimismo, los chats en los que Lex participaba ya circulan por la red, donde se detallaba su plan.
Aunque el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí, y la presidenta Claudia Sheinbaum, lamentaron los hechos, la oscura sombra de los crímenes incels ya se ha extendido por México.




