
La Comisión Estatal de Víctimas, que encabeza Jaime Rochín del Rincón, se encuentra actualmente trabajando en la atención cada vez más especializada de las niñas, niños y adolescentes, huérfanos de la violencia, particularmente de los hijos e hijas de mujeres desaparecidas o víctimas de feminicidios.
El titular de la dependencia quien además el próximo 14 de octubre dejará ese cargo, compartió que, aunque es un tema que ya se venía atendiendo, a través de apoyos al núcleo familiar, ahora se tomará como un tema prioritario, de forma particular con cada uno de los menores de edad que resultan en orfandad, luego de la muerte de su mamá.
“Ahora se les brinda acompañamiento psicosocial, e incluso, en algunos casos, se ha trabajado con algunos municipios que han hecho programas muy especiales. Tal es el caso de Irapuato donde hicieron un programa muy exitoso de acompañamiento a adolescentes para darles apoyo en busca de que le encuentren sentido a la vida, y a desarrollarse para que no se queden en la depresión, en el hundimiento, en el odio, en la deseo de venganza o en las drogas”, explicó.
Compartió que este proyecto, que se aplica en Irapuato y en Apaseo el Alto, es muy valioso ya que los acompañan en sus procesos.
“Hemos trabajado en conjunto con municipios en algunos procesos y la idea, ahora, es trasladarlo a un tema estatal”, acotó.
Dijo que este año se aprobó un programa especial de acompañamiento a niñas, niños y/o adolescentes, hijos de madres desaparecidas y víctimas de feminicidio y que implica garantizarles el acceso a sus derechos básicos, como por ejemplo, el que tengan un tutor responsable.
“Lo más importante es el interés superior de la infancia. Esto es, por ejemplo, ¿quién se debe hacer cargo del niño? Pues quien más le convenga al niño, ¿no? y no quien tenga más derecho porque a veces se puede decir, ‘el papá es el que más derecho tiene’, ¡Sí! pero si fue el papá el que asesinó a la mamá, entonces, eso no es lo más adecuado”, explicó.
Insistió en que se trata de garantizar los derechos de las niñas, niños y adolescentes, así como asegurarles un sistema de protección adecuado y fortalecerlos en el ejercicio de sus derechos de manera psicosocial.
“A partir de allí también, si requieren algún apoyo económico específico estas infancias, la Procuraduría de Protección de Niños y Niñas y Adolescentes o las procuradurías auxiliares en los municipios o la propia fiscalía, nos los solicitan a través de un fondo específico que se abrió para esos casos”, comentó.
Destacó que se está buscando integrar a todos los menores de edad en esa situación a un nuevo fondo que aplique en cada caso por cada niñas, niños y/o adolescentes.
“La Comisión de Atención a Víctimas maneja ese fondo para el cual ya se tienen reglas de operación y de hecho, el martes vamos a probar algunas modificaciones a las reglas de operación para hacerlo más accesible”, subrayó.
Dijo que el fondo inicial es de 5 millones de pesos pero que, según las instrucciones de la gobernadora, si este recurso se llega a acabar, se volverá a fortalecer.
Aún así, dijo que lo ideal es que no todo dependa del dinero ya que se pueden dar otro tipo de apoyos “más integrales, más completos, directamente a las familias, a que través de que se aprovechen mejor los programas”.



