
Jaime Rochín del Rincón, comisionado para la Atención Integral a Víctimas, indicó que gran parte de las recomendaciones que se reciben por parte de la Procuraduría de los Derechos Humanos, son el resultado de la “manipulación” que falsos gestores (o coyotes) realizan en los casos con el fin de sacar dinero de las víctimas por lo que “crean inconsistencias donde no las hay”.
“Es uno de los retos que tenemos. Los faldas gestores o mejor conocidos como “coyotes”. es un problema que se ha extendido. La ley nos marca actuar bajo el principio de buena fe y esto se entiende porque a las víctimas no les puedes pedir demasiados procedimientos ni demasiadas cosas porque ellos están en medio del dolor”, comentó.
Señaló que este factor ha sido aprovechado por coyotes que incluso hacen gestiones y recorren todo el estado, en busca de que salgan cuyo familiar haya sido asesinado o desaparecido.
“Y entonces le dicen, ‘Yo te voy a conseguir un recurso, me vas a dar un porcentaje, lléname este formato, te lo voy a cobrar a mil pesos, etc.’ Luego les salen con que se tienen que amparar ante la comisión porque ‘no nos gustan sus reglas’. Y para ello, también les piden otros mil pesos. Toman un machote de una queja ante la Procuraduría de Derechos Humanos y ese también lo cobran. Entonces, llegan y se quejan de nosotros, realmente de nada”, explicó.
Compartió que este año, tienen alrededor de mil quejas que las llevan de machote.
“Nosotros, les hablamos a las personas y resulta que no. Nos indican que a ellos les dijeron que llenaran eso, para que les pudieran dar ellos la ayuda”, detalló.
Ante ello pedimos a las personas que no se dejen engañar por esos falsos gestores. Que no es necesario hacer todo lo que ellos les indican y que sólo representa una manera en que los coyotes les están sacando dinero.
“Luego nos argumentan que ‘no me dan alimentos, no me no me dan registro de víctimas, no me dan tal o cual cosa’ y les hablamos para decir, «Bueno, pues es que no ha venido usted a registrarse, pero la registraron” e igual nos argumentan que ‘A mí nada más me dijeron que con esto me ayudaban’, de ahí que sean tantas las inconsistencias”, detalló.
Compartió que en algunos casos la Procuraduría de Derechos Humanos ha cedido a esas solicitudes y eso ha implicado que les hagan recomendaciones.
“En su momento, cuando la comisión empezaba, sobre todo los primeros años que éramos cinco o seis personas en el área de primer contacto y que tenían a dos personas atendiendo, llegaban estos señores con 200 o 300 solicitudes diarias”, ejemplificó.
Insistió en que las víctimas no requieren de esos gestores y recordó que la Comisión tiene por lo menos 129 abogados que representan a las familias en todo el proceso.



