
La llegada del cuartel de la Guardia Nacional ha traído esperanza para la gente de las Joyas, quienes anhelan que la seguridad mejores en una colonia que, en los últimos meses, ha sido escenario de diferentes hechos delictivos.
La situación para la gente de Las Joyas no ha sido fácil en lo que va del 2025.
Basta recordar que hace un mes, circularon en redes sociales supuestas amenazas a alumnos de escuelas del polígono. Esta situación puso en alerta a los padres de familia, quienes incluso dejaron de llevar a sus hijos a la escuela durante varios días. Todo en el marco del Día del Maestro.
Pero ese, por desgracia, no ha sido el único caso registrado vinculado al crimen y la inseguridad. En mayo también se registró una balacera contra agentes ministeriales en la colonia Cañada del Real, conformada por una serie de edificios que se alzan a lo largo de varios kilómetros. Los asesinatos y robos son cuestiones con las que la gente de las Joyas ha aprendido a lidiar, siendo ellos quienes mejor se organizan. Las batallas campales, como la que ocurrió en la colonia Balcones de las Joyas en febrero de este año, es otra raya más al tigre.
Ante todo lo anterior, la gente de Las Joyas, uno de los polígonos más grandes de León, se muestra ambigua, ambivalente. Hay quienes tienen la esperanza que el cuartel vaya a mejorar la situación… por otro lado, están aquellos que, tras vivir durante más de 40 años en la zona, prefieren adaptarse por su cuenta, o como dicen con sus propias palabras “rascarnos con nuestras uñas”.
Lo innegable es que en Las Joyas hay mucho por hacer, y los cambios y esfuerzos vienen realizándose en diferentes administraciones. Basta con recordar el gobierno de Bárbara Botello, cuando se impulsó está zona.
La calle donde opera la Guardia Nacional está sin pavimentar, rodeada de perros sin dueño y debido a las actuales lluvias, con muchos lodazales. Varias calles lucen solitarias y la gente debe de caminar a pie. Gente como María de los Ángeles Guzmán, ama de casa de 43 años, han perdido la esperanza en las autoridades:
“Aquí siempre ha sido así. Toda mi vida he vivido en Las Joyas y ya nos la sabemos. No creemos que la gente de la Guardia Nacional vaya a cambiar las cosas. Ni la policía, ni los ministeriales pueden poner un alto. Así paso cuando los agarraron a balazos en Cañada. No se puede hacer milagros… ya nos la sabemos”.
María se refiere al sonado caso acontecido el 20 de mayo de 2025, cuando miembros de la Agencia de Investigación Criminal se preparaban para llevar a cabo una orden de aprehensión, cuando fueron atacados a balazos. Específicamente en Cañada de las Flores.
Quienes tienen esperanza de que la presencia de la Guardia Nacional mejore la situación son hombres como Edgar Martín Díaz, hombre de 35 años que se dedica a arreglar computadoras. Como muchos, se muestra esperanzado al enumerar esfuerzos para mejorar la colonia, como el Parque Bosque de la Olla. “Yo digo que hay que esperar y tener confianza”, dice.
Entre la aprobación y la desconfianza: la gente de las joyas se queda en la ambivalencia.




