
Lois Duncan fue, durante décadas, una de las escritoras de misterio para adolescentes más importantes de su generación. Años antes de la fiebre juvenil de novelas como ‘Los juegos del hambre’, ‘Crepúsculo’ o ‘Harry Potter’, ella revolucionó el mercado editorial con títulos emblemáticos que se adaptaron al cine, como ‘Sé lo que hicieron el verano pasado’. Su vida puede ser la misma de cualquier otro autor, salvo por el hecho de que investigó un asesinato a fondo, pero no el de cualquier persona, sino el de su propia hija.
Como si se tratara de una sincronización perversa, el caso de esta gran autora es un ejemplo de que a veces, no es el arte que imita a la vida, sino la vida al arte.
La escritora Lois Duncan nació en 1934 en Filadelfia, y desde joven supo que quería trabajar en el mundo del arte y edición, pues sus padres eran unos importantes fotógrafos de revistas, de modo que la joven creció entre medios impresos. Publicaría la novela para niños ‘Hotel para perros’ pero siempre le fascino el género policiaco y de misterio para jóvenes, en el que brillaría como una pionera con títulos como ‘Killing Mr. Griffin’, tratando temas como los dilemas éticos y morales.
En los setena publica la obra que años más tarde, la haría mundialmente famosa: ‘Sé lo que hicieron el verano pasado’ sobre unos jóvenes que atropellan a un hombre la noche de su graduación de prepa, y tiempo después reciben amenazas de alguien que sabe de su homicidio culposo. La película fue un ícono de los noventa, pero la autora siempre la consideró una pésima adaptación. Sea como fuere, esa novela fue la que la volvió conocida en todos lados.
Duncan disfrutaba de la fama como autora, pero el destino le daría un vuelco a su vida.
COMO UNA NOVELA
Todo cambiaría para Lois el 14 de junio de 1989 a las 21:30 en la ciudad de Nuevo México, cuando su hija de 19 años, Kaitlyn Arquette, salía de ver a su novio y caminaba De súbito alguien a bordo de un coche le disparó a la cabeza, sin mediar palabra.
La policía aseguró que se trataba de un hecho aislado y fortuito, pero Lois, con instinto de madre y de escritora de misterio, supo que nada de eso cuadraba y no iba a permitir que el caso se cerrase.
Había varias posibilidades: una, que el novio de Kaitlyn estaba ligado a pandillas vietnamitas y un fraude. Por tanto, la joven había sido víctima de un daño colateral.
Obsesionada con los sangrientos hechos, Lois Duncan escribió un extenso reportaje donde investiga el caso a fondo, hablando con policías, amigas de su hija y hasta una médium. La indagación se convertiría en el libro ‘Who killed my daughter?’ (‘¿Quién mató a mi hija?’) un documento del género ‘true crime’ realista, pero también íntimo y sincero.
A raíz de lo ocurrido, Duncan nunca pudo volver a escribir una novela. Una cosa era contar historias de adolescentes asesinados, y otra muy distinta, que su propia familia fuera víctima de hechos así. En 2016 Duncan murió a los 82 años de edad, y aunque nunca se especificó la causa, ya había sufrido accidentes cerebrovasculares años antes.
No fue sino hasta 2021, en plenos años de la pandemia, cuando la policía detuvo a un criminal de poca monta llamado Paul Apodaca, quien había sido arrestado por eludir su libertad condicional. Durante la confesión, dijo que fue el asesino de tres chicas: Althea Oakley, de 21 años. Stella González, de 13, y Kaitlyn Arquette. Hace poco se hizo pública la noticia de que Apodaca era un asesino en serie, y como tal cometió sus actos. Fue condenado a 45 años de prisión. Saldría de la cárcel cuando tenga 99 años. Sin duda fue muy tarde, pero se hizo justicia y la autora descansa junto con su hija.
En una ocasión, Lois Duncan escribió: “Todo lo que vale la pena hacer merece la pena esforzarse por perfeccionarlo. Si puedes hacerlo bien, ¿por qué dejarlo a medias?”
Supo poner en práctica sus palabras.



