
Actualmente, uno de los temas más preocupantes para la sociedad leonesa es el aumento de la delincuencia en Cañada del Real, edificios de departamentos ubicados en la zona de las Joyas. La inseguridad que sufren las y los niños de la escuela es tan solo una de tantas problemáticas que enfrentan sus habitantes.
Conviene recordar que la semana pasada, padres de familia que residen en la zona de Cañada del Real solicitaron a las autoridades que sus hijos tomaran clases en línea, debido a la constante inseguridad que se vive en la colonia y a las amenazas en redes sociales de supuestos criminales, que no hacen sin causar inquietud en la colonia.
Lo desafortunado de la situación es que, la preocupación de los padres de familia es tan solo una raya más al tigre de lo que se vive día a día en Cañada del Real, que hace diez años empezó como un sueño y una oportunidad para muchas familias, y hoy en día no es así.
Además de las supuestas amenazas en redes sociales, la basura es otro de los problemas que enfrentan a diario. Los contenedores afuera de los departamentos están a rebosar de desperdicios, y es común que, desde gente dedicada a la pepena hasta perros callejeros busquen y hurguen allí. Por si todo lo anterior fuera poco, la maleza ha crecido en los baldíos aledaños, y la fauna nociva también.
Los lugares para que las y los niños se diviertan tampoco abundan, pues muchos de los columpios están rotos y vandalizados. Como es habitual, la llegada de los camiones tarda mucho.
Cada testimonio es una historia de vida, cada departamento, un escenario donde ocurre la cotidianeidad de una familia o una persona soltera que busca salir adelante. Muchos han sido testigos de los cruentos asesinatos de días pasados. Tal es el caso de Estefanía Manrique, madre de 2 hijos y esposa. Tiene 43 años, 7 de ellos radicando en Cañada del Real. Así cuenta sui historia:
“Aquí los asesinatos y la inseguridad son cosa de todos los días. Nosotros nos estamos acostumbrando y como sea la llevamos, pero nuestros hijos no pueden y no deben de hacerlo. Yo soy madre de una de 6 y uno de 15 y no queremos que sigan en un entorno así, porque si no es la inseguridad, es la distancia, y si no es eso es la basura. Vemos que la Guardia Nacional está aquí, pero necesitamos más protección”.




