jueves, septiembre 3, 2026
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El primer cerrajero

‘El Coyote’, así le dicen amigos y conocidos al señor Gilberto Porras Pérez, tiene 94 años de edad y lleva más de la mitad de un siglo en el servicio

El día de ayer en San Miguel de Allende, Gto., Gilberto Porras Pérez alias el “Coyote” de 94 años, el cual es oriundo de San Francisco recibió un reconocimiento por parte de la Asociación de Cerrajeros del Centro de la República Mexicana por sus 52 años de trayectoria como cerrajero y sus 29 años como miembro activo de este organismo, el cual fue el primero en fundarse a nivel nacional.
Directivos de dicha Asociación vieron en Don Gilberto una persona honesta que por más de medio siglo aprendió a abrir cualquier candado, puerta y carro que tuviera enfrente, hoy día el legado de este hombre transciende a varias generaciones, las cuales quedarán marcadas por “El Coyote”, primer cerrajero en los Pueblos del Rincón y gran parte de los Altos de Jalisco.
Antes de 1965 en un radio que comprende los municipios de Manuel Doblado, Purísima del Rincón, San Francisco del Rincón en Guanajuato y San Diego de Alejandría, San Julián, San Miguel el Alto, Lagos de Moreno y otros municipios de esa parte de Jalisco, no existía demasiada industria.
Cuando alguien tenía que abrir un candado iban hasta León, donde el aspecto de industrialización si bien no era tan pujante, existía una oportunidad más amplia de sacar copias de llaves, por azares del destino, necesidad o visión de Don Gilberto esa falta de cerrajeros a la postre le daría fama regional.

TRABAJO CON HONRADEZ
Gilberto Porras Venegas de 47 años, uno de los 9 hijos del “Coyote” siguió los pasos de su padre, aspecto que representa un orgullo para él, ya que no cualquiera es reconocido por su trabajo, mismo que se expone a tentaciones con personas que desean robar.
“Un gran orgullo por parte de él, porque nos ha inculcado disciplina y honradez de trabajo, y más que nada honradez porque se necesita para que den trabajo porque si no hay muchos cerrajeros quemados que se les hace fácil agarrar dinero”, aseguró Gilberto.
Desde el punto de vista de Gilberto y las enseñanzas heredadas de su padre, cuando un cliente te pide que abras una puerta no solamente ofreces un servicio, sino que te estas ganando su confianza, misma que se ganó su padre con 52 años de arduo y honrado trabajo.
“Es como trabajar como en un banco, ves muchas cosas y no tienes que tener la tentación de tocar algo, porque los clientes a nosotros nos abren las puertas de sus casas y negocios, lo que no ha inculcado es tener valores en la familia tenerle amor al trabajo honrado”

¿CÓMO EMPEZÓ?
Antes de 1965 Don Gilberto daba mantenimiento y reparaba cualquier avería de las máquinas usadas para hacer sombrero en San Pancho, aunque ese empleo no era tan remunerado varios dueños de negocios importantes buscaban los servicios de “El Coyote”.
Eso le permitió conocer las piezas, pero las personas también le comenzaron a llevar candados sin llave, mismos que llevaba al cruce de las calles Rivera y Tamaulipas en la ciudad de León a reparar con Don Rubén.
Al no haber libros, Internet por más de un año “El Coyote” fue diario a León con Don Rubén, el cual le vio aptitudes para aprender el oficio de cerrajero.
“Era lírico porque no había escuelas, no había libros, ni existía tanto avance del Internet. Ahorita ya ves cómo se abren bien fácil, antes Secretaria de Gobernación prohibía la publicación de revistas, libros y cualquier artículo de cerrajería, porque otras personas los podrían tomar para otras actividades ilícitas”, detalló su hijo.
La trayectoria del señor Porras Pérez reconocida por propias y extraño fue desde inventar ganzúas, abrir autos, candados con mucha rapidez y es que en ese tiempo se usaban candados de fragua, sus chapas duraban mucho, pero se destartalaban las piezas con el paso del tiempo, el las arreglaba y hacía que el cliente quedara satisfecho.

‘EL COYOTE’
El apodo de “El Coyote” lo adquirió por su facilidad e inteligencia para abrir cualquier cosa, cuando no se podía de plano como él dice se hacía a la mala con taladro, pero su hijo rara vez recuerda que usara esta herramienta.
Al principio quien veía cómo abría los candados le pusieron “Manos de seda”, pero no le gustó porque pensaba que eso estaba asociado a algo delictivo.
“Le decían ‘manos de seda’, pero no le gustó porque se relaciona con algo ilícito, con algún ratero, mejor El coyote así le pusieron de chiquillo”, puntualizó Gilberto.

UN PRECURSOR
Don Gilberto no solo fue el primer cerrajero en la región, también hace 29 años fue de los precursores junto al señor Guadalupe Barroso para que se formara en México la primera Asociación de cerrajeros, actualmente en todo el país existen 10.
En el galardón entregado al señor Porras asistieron 50 cerrajeros del centro del país que comprenden a los estados de Guanajuato, Aguascalientes, Jalisco, Michoacán y Querétaro. También estuvieron proveedores de Monterrey y Ciudad de México que son expertos en sistemas de seguridad muy avanzados de chip, mismos que deben llevar codificaciones para su programación.
Y es que al no haber ninguna institución donde se aprendiera este oficio, los mismos cerrajeros invirtieron en su capacitación.
“Nos impulsaba a ir a las convenciones que había en Monterrey y otras partes del país para aprender a manejar sistemas de seguridad diferentes” dijo Gilberto su hijo.

AUTOMOTRIZ
Hace poco más de 2 décadas el mundo automotriz implemento un chip a los autos, el cual permitía entre otras cosas controlar el sistema eléctrico de toda la unidad, misma que estaba conectada a la computadora del vehículo.
Ese brinco representó que la cerrajería normal pasara a la cerrajería automotriz, que es donde hay mucha novedad y es bien remunerado el trabajo.
Aunque “El Coyote” no alcanzó a usar esos dispositivos sus hijos y sobrinos si lo hicieron. “Ahorita ya no es hacer sólo una llave, sino que también es programar y controlar llaves, porque te tienes que seguir innovando, ahora ya se vienen las tarjetas, aprender inglés porque los sistemas vienen en ese idioma”, comentó Porras Venegas.
De acuerdo a Porras ningún cerrajero en más de 40 años los ha desplazado, siempre la fama es de él, llegaban cerrajeros y no les daban trabajo por la confianza que ya había dado esta familia.
Incluso con los implementos de estas tecnologías siguieron teniendo clientes de San Julián, San Diego y Manuel Doblado a hacer llaves para chapas, candados y autos; aunque cuando no se podía traer tenían que ir hasta allá.

TODO UN ORGULLO
Para la familia Porras Venegas tener a Don Gilberto, el cual está a 6 años de cumplir un siglo de vida representa una historia llena de orgullo y anécdotas dentro del mundo de la cerrajería, donde cajas fuertes, candados y carros tanto en Guanajuato y Jalisco eran abiertos con peculiar habilidad.
Este 27 de agosto del 2017 quedará grabado en los recuerdos de esta familia francorrinconense, ya que el esfuerzo y tenacidad de Don Gilberto en la cerrajería fueron reconocidos por la Asociación de Cerrajeros del Centro de la República Mexicana, pero lo más importante se acordarán que su honradez y sencillez lo llevó a obtener ese galardón.

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