
La Dirección General de Medio Ambiente, llevó a cabo la campaña “De Freír a Fluir: Energía por Construir”, una iniciativa que fomenta el reciclaje del aceite de cocina usado y su aprovechamiento como fuente de energía sustentable.
Durante la presentación del proyecto, se informó de la importancia de disponer correctamente del aceite de cocina y de la industria alimenticia de las pequeñas y medianas empresas.
Ya que su eliminación inadecuada provoca contaminación del agua, del suelo y con esta campaña, se busca sensibilizar a la ciudadanía y proporcionar alternativas ecológicas para su reutilización.
Para facilitar la recolección del aceite de cocina usado, se instalaron contenedores especiales en cuatro puntos estratégicos de la ciudad: Centro de Acopio del Parque Los Cárcamos, Parque México, Centro de Acopio del Zoológico de León y Centro de Acopio de la Universidad Autónoma de México (UNAM-ENES).
La recolección estará a cargo de la empresa Stoever, a través de la aplicación BIOWAY, que permitirá monitorear el llenado de los contenedores y garantizar su adecuada transformación en biodiésel.
Como parte de la proyección a futuro, se busca expandir esta iniciativa a empresas, escuelas, restaurantes y hoteles, con la instalación de más puntos de acopio en toda la ciudad.
Pablo Michael García, director de Medio Ambiente indicó que es un campaña muy noble que tiene como objeto el recolectar el aceite utilizado para que no se vaya al alcantarillado y mantos acuíferos.
“Ahí vamos a tener nuestros barriles contenedores, donde vamos a recolectar el aceite; una vez que este frio lo pueden disponer en una botella de plástico y después lo trasladan a los Centros de Acopio, son 4 ahorita (…).
La empresa se los va a llevar con la intención de generar un aditivo y con ese aceite; para hacer una sana disposición de este residuo, la intención es que sea permanente en nuestros centros de acopio, vamos a buscar la opción de ampliarlo a más centros de acopio”, indicó el director de Medio Ambiente.



