La F1 se prepara para recibir a un nuevo contendiente en la parrilla en 2026. Cadillac, la icónica marca estadounidense de automóviles, ha confirmado su entrada a la categoría reina con una ambiciosa inversión de 150 millones de dólares, consolidando su equipo con una fábrica de vanguardia en Carolina del Norte y la posibilidad de contar con un piloto experimentado como Sergio ‘Checo’ Pérez.
UNA MEGA FÁBRICA PARA COMPETIR
El plan de Cadillac para su debut en la Fórmula 1 incluye la construcción de una instalación de 204,045 pies cuadrados en la ciudad de Concorde, cerca de la base de Hendrick Motorsports, el equipo más exitoso de la historia de la NASCAR Cup Series. Con una inversión aproximada de 65-70 millones de dólares en infraestructura y una cifra similar en equipamiento y herramientas, Cadillac busca consolidarse como una potencia en el automovilismo mundial.
LA PIEZA IDEAL PARA EL PROYECTO
Aunque Cadillac ya cuenta con instalaciones, motores y asesores de alto nivel, aún falta un elemento clave: los pilotos. Diversos nombres han sonado para ocupar los asientos de la escudería, pero todas las miradas apuntan a Sergio Pérez como el candidato ideal.
El piloto mexicano es, actualmente, el piloto sin asiento con mayor experiencia en la F1, acumulando 14 temporadas en equipos como Sauber, McLaren, Force India, Racing Point y Red Bull.
Otro factor clave es su potencial como imagen de marca. Pérez es uno de los pilotos más seguidos en América Latina y Estados Unidos, mercados fundamentales para Cadillac. Su llegada al equipo garantizaría una base de seguidores sólida y una gran proyección mediática.
EL EQUIPO TÉCNICO DETRÁS DEL PROYECTO
Cadillac ha apostado por figuras de renombre para encabezar su incursión en la F1. El equipo será dirigido por Graeme Lowdon, exjefe de Marussia, mientras que la parte técnica contará con el respaldo de Pat Symonds, exdirector de ingeniería de Benetton, Renault, Williams y la propia F1.
Asimismo, la nueva fábrica trabajará en conjunto con las instalaciones de Andretti Global en Silverstone, donde se estableció la base del proyecto antes de que Cadillac tomara el control total.




