miércoles, septiembre 2, 2026
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Sin esperanzas

La familia del joven que murió meses atrás en una explosión, fue desalojada de su hogar debido a un juicio del cual desconocen cualquier detalle exacto

Laura Rosa Jasso Tovar, madre de Leo, el joven que hace unos meses perdió a su hermano y padre víctimas de la explosión de un polvorín, fue desalojada de su casa la tarde de este miércoles.
Tras un juicio del que desconoce pormenores, comentó, sin notificación alguna llegaron los actuarios a la casa que ocupa desde hace más de 20 años.
Ahí vivía también Ma. Patrocinia Ramírez Vázquez, madre de Martín Hernández Ramírez, quien era dueño el taller de pirotecnia donde ocurrió la tragedia familiar.
EL HOGAR
“Maniobraron desde que hicieron escrituras chuecas, porque la casa estaba intestada”. La casa está dividida en dos partes, dijo. La planta alta estaba en uso de la familia Hernández Jasso.
En 1970 cuando se casó, Patrocinia llegó a vivir a esa casa “No tenía nada de techado, tenía bardas de alambre; yo les ayudé a fincar, criaba puercos para ‘echar’ bardas alrededor… tengo notas, tengo facturas de donde yo compraba todo el material”.
Molestos por la situación y al conocer la historia de los afectados, vecinos del lugar rompieron algunas macetas y apedrearon el inmueble.
Ahí habitaban también dos sobrinas, el hermano menor de Leo y su esposa con un bebé de menos de un año de edad. “No tenemos a donde ir porque desgraciadamente dinero no tenemos”.
Tras la lenta recuperación de Leonardo Martín por la explosión, hace apenas dos semanas comenzaron a vender gorditas en la calle Miguel Hidalgo “para llevar a mi nieto a sus consultas a Salamanca y a Irapuato… no sé qué vayamos a hacer.
“No estoy peleando algo que sepa que no me costó”.
DESESPERADOS
Laura Rosa compartió que Leo aún no recupera la vista pese a que ha recibido varias cirugías. Él pasaba sus días de recuperación de las heridas en una pequeña casa que le prestaron sus mismos vecinos.
“Ya quería regresarse a su casa”, dijo su madre. Ante ayer “nos dijo: ‘ma, yo ya me quiero venir; le dije, ‘te vamos a limpiar tu cuarto”, pues no querían salir de esa vivienda en el momento en que se los solicitaran.
Lo más doloroso de esta situación, compartió, fue sacar las pertenencias de su hijo fallecido Alan Guadalupe. “Se las queríamos dejar intactas”. La familia enfrenta una difícil situación.

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