
El bulevar López Mateos una de las arteriales viales principales de León se llenó de entusiasmo y alegría con el paso de la caravana Coca-Cola.
Y es que este año a comparación del anterior, la producción fue de total agrado para los leoneses que desde muy temprano llegaron a este punto para ver de cerca al oso blanco característico de la refresquera.
El cierre de la vialidades comenzó a partir de las 3 de la tarde, en la que paraderos de las orugas cerraron servicio con rutas alternas para no afectar al usuario, vallas fueron colocadas en el López Mateos para la seguridad de la población. A partir de ello el ambiente de celebración ya comenzaba a sentirse, pues desde niños hasta adultos mayores buscaron el mejor sitio, ya sea de pie, con sombrillas o incluso banquitos para no perderse el paso de las carros alegóricos.
Para las 4:30 de la tarde, las inmediaciones ya se encontraban repletas de gente, que esperaban impacientes. De manera puntual a las 7 de la noche la caravana partió del Parque Hidalgo, fueron entre 10 a 15 los carros que conformaron el contingente, al frente se encontraba un característico tráiler rojo de la Coca-Cola, le siguieron un globo inflable en forma de oso, figuras flotantes así como bailarines. Al espectáculo se le sumaron fuegos artificiales y papel picado, un deleite visual.
El recorrido duró entre 15 a 20 minutos el tiempo suficiente para que los espectadores pudieran disfrutar de cada detalle. Este año a comparación del anterior destacó por su buena organización.
Para las 8 de la noche la caravana iba justo por el Centro Histórico de León. Y que concluyó hasta las instalaciones de la Feria.
La población agradeció que fuera en domingo y que la ruta se cambiara pues de acuerdo a comentarios se disfrutó de mejor manera, así entre fotografías que inmortalizaron el momento, música y baile finalizó la Caravana Coca-Cola un espectáculo que ya es parte de la tradición leonesa.




