
David Haro González, director de la Oficina de la Defensa del Consumidor Zona Bajío señaló que, en lo que va del año, la dependencia a su cargo ha aplicado 50 infracciones a igual número de establecimientos, por no tener calibrados sus relojes checadores.
Compartió que aunque hasta el momento no se ha llegado a la clausura de los negocios infraccionados si se han colocado sellos de inmovilización en algunos de estos espacios.
Generalmente, la Profeco atiende a denuncias de usuarios de lugares como estacionamientos y envía inspectores a realizar la verificación pertinente lo que en los 50 casos arriba señalados, reflejaron falta de homologación en la calibración.
Haro González señaló que la Profeco busca actuar de manera preventiva e informar a los proveedores de servicio las anomalías que sus inspectores perciban.
«Tenemos un programa de calibración que se hace de manera semestral y lo que buscamos obviamente es que estos relojes checadores estén calibrados, todos como consumidores queremos que nos calibren las horas que realmente pasamos. Y si los relojes no tienen esa calibración semestral obviamente son acreedores a la clausura y después a la resolución administrativa que lleva a una multa». explicó.
Compartió que generalmente las fallas las han encontrado en Centros Comerciales y detalló que las multas se han dado en los 24 municipios que comprenden la región Bajío de Profeco, aunque el mayor número de quejas se concentran en León.
«Las multas se calculan dependiendo la capacidad económica del lugar y depende de la irregularidad. Pueden rondar de los 3 mil pesos a los 3 millones de pesos según el caso», acotó.
David Haro dio a conocer que si existe reincidencia del prestador de servicio se determina la clausura.




