
Como cada año, los alrededores del Parque Metropolitano y las colonias aledañas obtienen un fin de semana de buenas ventas gracias al Buen Fin… pero sobre todo, al Festival Internacional del Globo (FIG). Desde muy temprano la gente se acerca y empieza a consumir, convirtiendo el mes de noviembre en uno de los mejores del año.
Los comercios son de lo más variados, y ofrecen sus productos y servicios en la mañana y en la noche, que son las horas de mayor afluencia en el festival: atole, café, pan dulce, rebanadas de pizza, frutas, verduras, souvenirs con el logo del festival, tacos, tortas, quesadillas, lugares de estacionamiento, gorditas de nata, etcétera.
En la Zona de Despegue y secciones cercanas al Parque Metropolitano también hay donde comer: desde empanadas argentinas hasta hamburguesas y tacos. Es común que, después de que vuele hasta el último globo, la gente vaya a desayunar.
Las playeras de los cantantes que engalanan cada noche el FIG tampoco pueden faltar. Allí están las prendas de J. Balvin y las máscaras de Marshmello. Hay suficiente espacio y opciones para desayunar, comer y cenar tanto dentro como fuera del festival.
Para José Ignacio Herrera, vendedor de atole y tamales, el FIG siempre es una excelente opción para obtener un ingreso extra. Desde hace 10 años se dedica a vender en los alrededores del parque. Hubo un tiempo en que ofreció tacos, pero en los últimos años ha optado por el tamal, el café y el atole. Por su parte, Josefina Pérez y su familia ofrecen rebanadas de pizza, que tienen mucha demanda sobre todo en las noches, antes de que empiecen los conciertos.




