El Acuario del Bajío es la moda en la ciudad y parte del país, prueba de ello son los visitantes foráneos que llegaron a conocerlo, y que desde antes de que abriera, el sábado, la fila empezó a crecer.
El Acuario del Bajío tiene un horario de 10:00 de la mañana a 8:00 de la noche. Desde que Altacia abrió sus puertas el sábado, la gente empezó a llegar. Alrededor de las 10:30, la fila llegaba hasta Librerías Gonvill y seguía creciendo por todo el pasillo.
No sólo había leoneses queriendo conocer el lugar: también gente de Monterrey, de Querétaro, de Irapuato o de municipios aledaños a Guanajuato capital. Incluso, la gente acudía acompañados de sus mascotas.
TESTIMONIOS
Luis Molina, por ejemplo, es regiomontano. Viajaba con su familia y su pequeño chihuahueño, de nombre Max, quien cargado en una bolsa aguardaba, acompañado de su amo, el momento de acceder. Originalmente, Luis viajó a Irapuato a arreglar unos asuntos y, al darse cuenta que el popular acuario quedaba en León, viajó rumbo a la “Capital del Calzado”.
“La publicidad resultó muy atractiva para nosotros, ahora queremos conocer el acuario”, dijo.
Por otro lado, está el caso de Adriana López Hernández y sus hijos, quienes se enteraron gracias a las redes sociales y comentarios de la gente. Sus niños esperaron en la fila con la intención de ver a los tiburones, sin duda sus animales marinos predilectos. Ellos tampoco son de León, sino de Querétaro.
CRECE Y CRECE
Mientras la fila crecía y crecía en su primer fin de semana, los trabajadores de las diferentes tiendas departamentales, como librerías, locales de computadoras y ropa, miraban cómo, esporádicamente, algún visitante al acuario entraba a la tienda a realizar compras o al menos a curiosear.
Otro ejemplo es el de María González, de Irapuato. Ella viajó a León, acompañada de sus familiares, sólo para conocer el acuario.
Finalmente, Antonio Cruz y diez miembros de su familia vienen de San José Iturbide, y se levantaron desde temprano para llegar a tiempo al acuario. Sus hijos, como tantos otros niños, ansiaron ver los tiburones.




