Amémoslos Nosotros a Todos
Este miércoles 28 de Agosto se celebró en México el día de los adultos mayores y que otros también lo denominan día de los abuelos. Creo que el nombre es lo de menos, lo importante es la intensión de reconocer a estos seres tan queridos por toda la sociedad, porque forman parte importante de todo el contexto social y especialmente familiar; permítaseme como un adulto mayor, con casi 90 años, que creo conocerme poquito más o menos bien, pueda ser relator y protagonista.
Se llama tercera edad cuando las personas cumplen más de 60 años, incluso para el gobierno es tiempo de jubilación y creo que muchos no queremos haber llegado a esa edad que nos decreta como adulto mayor y digo que no nos gusta porque empieza una caída en cada organismo donde la pérdida de facultades, según van pasando los años aumentando y por la presencia de enfermedades sencillas y no tanto, estamos sujetos a convivir y soportar las inconveniencias y molestias que conlleva esta situación. Por supuesto que está acompañada porque hay que mantener más control médico, compras de medicinas y en algunos casos tratamientos especiales.
Lo que se ha determinado es el inicio, que ya dijimos, pero el fin nadie lo conoce y a veces llega inesperadamente, lo aconsejable es pensar que debemos de estar preparados para que se cumpla el ciclo vital y crucemos el umbral y alcancemos el recuerdo.
Todos tenemos un adulto mayor en nuestra familia y algunos más abuelas y abuelos, pues es ley natural de sucesión familiar. En mi caso permítaseme hacer mención del recuerdo que tengo de mis padres, que los quise, los veneré y los sigo recordando, ambos huérfanos, mi padre a los 7 años y mi madre a los 8 años vivieron una vida difícil. Recuerdo también a mi tía abuela, la maestra Jovita Medina, mi segunda madre y la recordamos con mucho cariño por su humanismo, su rectitud en su vida de trabajo y relación familiar. Cuando murió, hace más de 50 años completo 70 años de impartir clases en su colegio, los últimos años en silla de ruedas pues sufrió una hemiplejia. De ese tamaño era su entrega y voluntad férrea. Ella junto con su hermano, mi padrino José, llenaron con un plus adicional el gran cariño que me proporcionaron mis padres. Por último, quiero recordar a quien murió en mis brazos, a mi bisabuela, que llego a ser tatarabuela, pues mi primer hijo ya había nacido y que murió a los 104 años. Una gran mujer, como todas las mujeres de ese tiempo, llena de abnegación y amor a los hijos, nietos y bisnietos.
La presencia de los abuelos en el seno familiar resalta algo tan especial como es el cariño y la ternura hacia los hijos y nietos, especialmente a los nietos. Por eso todos nosotros debemos de recordar a nuestros abuelos, pero también a aquellos que llegaron a cumplir muchos años y que significaron un soporte en la vida de nuestro querido León, sin pensar en que puedo olvidar muchos y no hay espacio para nombrarlos a todos, puedo decir que recuerdo a Don Vicente González del Castillo y el maestro Platas; al recordado y querido Sacerdote Bernardo Chávez, que concibió la idea de construir un Templo Expiatorio en honor al Sagrado Corazón de Jesús, pensando en grande y sin recursos, solo con limosnas empezó a construir, por eso su construcción y terminación duro más de 100 años, con un exterior en cantera hermoso.
El Templo Expiatorio hoy se denomina Santuario de acuerdo a la iniciativa del Padre Fidel Hernández, Actual Rector que cuida del mismo, en el interior del templo resaltan los detalles artísticos, sus vitrales, capillas adyacentes y sobre todo unas catacumbas donde están cientos de restos de leoneses que han fallecido a través de los años; también hemos de considerar la obra maravillosa que constituye nuestra querida Catedral, que en honor de la Madre Santísima de la Luz luce esplendorosa, sobre todo en la parte interna, ahí el Maestro Luis Long, Brunel, Manuel Gómez Ibarra y muchos más, con visión extraordinaria nos han dejado un legado magnífico a todos los leoneses.
Podemos citar a muchos adultos mayores, pero es imposible citar a todos, más yo estoy seguro de que ustedes recordaran a muchos que deben estar en esta lista. Honor y gloria a todos los adultos mayores que formaron a las familias leonesas y a la historia de León.
Termino con decir algo que me nace del corazón y les pido a todos los que tenemos la posibilidad de querer, cuidar, proteger y aliviar sus padecimientos y necesidades a todos esos seres que dieron su vida y por favor hagamos una campaña de concientización para que todos nuestros adultos mayores, abuelitas y abuelitos de toda la ciudad no vivan en el olvido, sino tengan una calidad de vida adecuada, pues cuando ellos se van todo mundo se puede arrepentir de no haber hecho lo adecuado a tiempo en vida. Hagámoslo todos.
Queridos Adultos Mayores, Abuelitas y Abuelitos
SourceEl Heraldo de Leon



