
No cabe duda que el acoso escolar o ‘bullying’ puede tener consecuencias desastrosas. A veces, deja huellas indelebles en la mente de sus víctimas, y en otras, termina en un asesinato. Tal fue el caso de Reena Virk, uno de los crímenes que más estremeció a Canadá en los años noventa.
La historia comienza en 1997, cuando la escritora de novelas juveniles, Rebecca Godfrey, regresaba a Saanich, una isla ubicada en Columbia Británica. Ella vivía en Nueva York, pero después de publicar su novela ‘The torn skirt’ que resultó un éxito, volvía a la casa de sus padres para inspirarse en su pueblo natal. Sin pretenderlo, se enteraría de un crimen abominable y terminaría escribiendo no una obra de ficción, sino una de las mejores crónicas policiales de su época.
La noche del 14 de noviembre de 1997, un grupo de jóvenes se reunieron en un puente de la isla. Eran Reena Virk, de 14 años, además del muchacho Warren Glowatski, la joven Kelly Edward y 5 adolescentes más. Entre todos le apagaron un cigarro en la frente y luego comenzaron a golpear a Reena con gran fuerza, hasta que al final, la arrojaron al lago y murió por ahogamiento.
Los hechos, como era lógico, despertaron la ira y el desconcierto de todo Canadá. Después de todo era un país relativamente tranquilo, donde casos de semejante violencia no eran usuales. Rebecca Godfrey supo que allí se encontraba una historia, y empezó a investigar el caso, hablando con los familiares de la víctima, los policías que investigaron los hechos y a otros implicados. También asistió a los juicios.
El asesinato de Reena fue el ejemplo de hasta que punto puede llegar el bullying si los padres y profesores no lo atienden a tiempo (el tema queda como anillo al dedo sobre todo en este mes de agosto, que se conmemora a la juventud). La adolescente era india, y además, sus padres eran testigos de Jehová muy conservadores. La joven intentaba encajar en su círculo social de forma infructuosa, y al carecer de habilidades sociales solamente conseguía que se burlaran de ella, sobre todo Kelly y Nicole Cook, otra de las muchachas que perpetraron el asesinato.
FUERA DE CONTROL
A manera de venganza, Reena robó el diario de Nicole y comenzó a divulgar todos sus secretos más íntimos y a inventar rumores sobre ella. Esto fue la gota que derramó el vaso: planearon ‘invitarla’ a salir, y una vez en el puente la asesinaron, ocultando los hechos.
En un principio, las autoridades creyeron que Reena había escapado, pero poco a poco la investigación reveló la terrible verdad. Nicole, Warren y Kelly fueron llevados a juicio. La justicia canadiense fue muy estricto con los tres. Basta decir que al único varón se le condenó a cadena perpetua pese a tener 16 años cuando cometió el asesinato. En 2004 se le negó la libertad condicional, y hasta el día de hoy sigue tras las rejas.
La escritora Rebecca Godfrey publicaría un libro titulado ‘Under the bridge’, donde cuenta todo lo acontecido con un envidiable rigor periodístico. Posteriormente, se convirtió en una miniserie que narra los hechos, aunque tiene muchos elementos de ficción.
Pero los verdaderos héroes de esta trágica historia fueron Suman y Manjit Virk, los padres de la chica de 14 años asesinada, quienes después de enfrentar la pérdida, se han dedicado a impartir conferencias contra el acoso escolar en todo Canadá. Contra todo pronóstico, en 2007 la madre de Reena fue a la cárcel a verse cara a cara con Warren, a quien perdonó y le dio un abrazo.
Rebecca Godfrey falleció el 3 de octubre de 2022 a causa de cáncer de pulmón, teniendo 54 años de edad. Antes de morir colaboró en la adaptación televisiva de su obra, que comienza con una frase que resume muy bien este caso: “a simple vista, esta historia es lo opuesto a un cuento de hadas, pues el peligro abunda y hay que tener cuidado con el troll del puente”.



