
Primero una multitud aguantó una larga espera por verlo en el escenario; después Natanael Cano refrendó el título de «El Rey de los Corridos Tumbados» al hacerlos cantar con efusividad, y por la madrugada celebró su éxito en un after party donde se le vio tomando y bailando.
El popular cantante del regional mexicano ofreció un concierto en el Estadio de Beisbol Monterrey que, de acuerdo al boleto, estaba programado para las 21:00 horas, pero la presentación del Tumbado Tour inició hasta las 23:44 horas luego de los gritos de «Nata, Nata».
Durante las casi tres horas de espera el público juvenil (y alguno que otro niño reunido también en la Casa de los Sultanes) presenció otras propuestas musicales similares al género que abandera «el compa Nata», como le gritaban sus fans a la estrella de la noche, y además la actuación de un DJ que amenizó con música electrónica.
Fue minutos antes de la medianoche que Natanael encendió los ánimos de la chaviza con el corrido tumbado «El F», una historia que hace alusión al narcotráfico y que grabó con Junior H.
«Si se la saben, la cantan», fue la frase que constantemente repitió Nathanahel Rubén Cano Monge, nombre completo del cantante y compositor de 23 años nacido en Hermosillo, Sonora.
Su peculiar voz se escuchó en temas como «Mi Bello Ángel», una canción dulce de su repertorio que también incluyó «Soy el Diablo», «Vino Tinto», «Mi Nuevo Yo», «Carlitos» y «Más Altas que Bajadas».
«Bien jalados, puros corridos tumbados Vamos a pistear en Monterrey», dijo el cantante provocando los gritos de la audiencia mientras tomaba de una botella.
A una hora de iniciado su concierto el cantante que llegó brillando por las cadenas de diamantes, reloj y brazaletes que usó, solicitó su oxígeno. Una mujer pasó al escenario con una mascarilla que Natanael se llevó al rostro por unos momentos e inmediatamente siguió con el show.
El intérprete estrenó una nueva versión de «Amor Eterno», de Juan Gabriel.
Un batallón de músicos lo acompañó en el escenario, al igual que un cuadro de bailarines que ejecutaron pasos de baile ad hoc al género tumbado.
Una de las canciones más esperadas fue «O Me Voy O Te Vas», de Marco Antonio Solís, en el cual el cantante le echó una flor a «las gorditas» luego del desatinado comentario que hizo semanas atrás de las mujeres con sobrepeso.
Las infalibles de este precursor de los corridos tumbados fueron «PRC» y «AMG».
Y como es costumbre subió a varios invitados, entre ellos el mini Peso Pluma, Dan Sánchez y Alejandro Buelna.
Su concierto concluyó al filo e las 01:30 horas pero la fiesta siguió en un antro de Guadalupe.
Natanael tendrá dos fechas en el estadio; el primero, el de esta madrugada, registró una taquilla de casi 30 mil personas, de acuerdo a información proporcionada por los promotores del evento. El segundo show está programado para el domingo.




