
Si desapareciera el FIDESSEG (Fideicomiso de administración e inversión para financiar obras, infraestructura y proyectos en materia de Desarrollo Social y Seguridad Pública), instituciones como la Casa de Apoyo a la Mujer, tendrían que limitar su labor social al mínimo y, en el caso de esta asociación, dejarían de llevar ayuda a las comunidades donde desde hace unos años realizan una importante labor de detección y ayuda a las mujeres víctimas de violencia.
“A nosotros nos pega, porque reduciríamos los servicios al mínimo indispensable y el número de mujeres que puedan ser atendidos; las demás tendrían que ser canalizadas, a instituciones de gobierno que están rebasadas. Para eso estamos las A.C.”, señaló Maribel Llamas Andrade, directora de Casa de Apoyo a la Mujer.
Manifestó que ante esta “amenaza” existe una efervescencia entre quienes laboran en agrupaciones como la que ella encabeza y en la actualidad buscan espacios para externar su preocupación de que esta fundación desaparezca.
La Casa de Apoyo a la Mujer, de manera anualizada, atiende a más de 3 mil mujeres, según lo compartido por Llamas Andrade quien destacó que el año pasado tuvieron números extraordinarios ya que la cantidad de féminas que acudieron a pedir ayuda a la CAM, superó los 4 mil.
“La tarea es atender a esas cerca de 4 mil mujeres cada año; a una parte de ellas se les atiende a través de ofrecerles asesorías psicológicas y jurídicas, sobre un proceso integral que tenemos. Este proceso se lleva al menos tres meses con cada una de ellas. Otro tipo de atenciones son las asesorías y el acompañamiento a los juzgados ya que las asesoramos legalmente”, externó.
Mencionó que para el acompañamiento de diferente índole legal, llegan un promedio de 350 mujeres pidiendo ayuda y comienzan un proceso que va de los juicios de divorcio a los de pensión alimenticia.
Destacó que en la CAM tienen capacidad de apoyarlas en el orden familiar y si es de orden penal, les brindan acompañamiento y supervisan que efectivamente sean bien atendidas; que se les respeten sus derechos por parte de la autoridad y se les asignen abogados de oficio a los que tienen derecho para que les lleve la parte penal.
“Hemos crecido gracias al FIDESSEG. Gracias a ese apoyo, hemos lanzado proyectos y programas en las comunidades, en donde por lo menos atendimos a 600 mujeres. Fue en ocho comunidades diferentes del municipio, las que atendimos en el último año y medio”, recalcó.
Dijo que duraban 3 meses en cada comunidad para pasar a la que sigue, con un programa preventivo.
“Nos sirvió para detectar mujeres con riesgo de feminicidio. Así se le dice al riesgo cuando la violencia es muy fuerte; cuando ya han sido lastimadas o amenazadas. A ellas se les llevaba el caso, se les atiende y se les da el acompañamiento legal y psicológico”, compartió.
Acotó que en las comunidades se llega con un proyecto de prevención para hacer entender a las mujeres qué es la violencia, cómo se pueden proteger, dónde establecer las denuncias, cuáles eran sus derechos.
“Es un programa que tenemos preventivo, mismo que también lo manejamos en nuestras instalaciones, pero con la ayuda del FIDESSEG, pudimos ir a las comunidades y se atendieron en 18 meses 600 mujeres y 50 hombres”, compartió.
Maribel Llamas destacó que la Casa de Apoyo a la Mujer surgió como una labor de la sociedad civil, que viven de lo que genera una guardería participativa, con lo que se cubren los gastos de operación y que realmente les resulta preocupante la probabilidad de que les quiten los recursos que envía el FIDESSEG porque tendrían que reducir su operación al mínimo y dejar de ir a las comunidades las que, tradicionalmente, han sufrido el abandono por parte de las autoridades.




