
La crisis que viven los habitantes de San Juan de Abajo por falta de agua se ha agravado más por la sequía generalizada en el país e incluso también con las primeras lluvias; además las personas que no cuentan con un servicio de agua potable son vulnerables a enfermedades estomacales y hasta al dengue.
Juana Flores, habitante de San Juan de Abajo desde hace 19 años lamentó que sus carencias empeoraron por la falta de agua, la mala calidad del agua y el aumento de precios de las pipas que han incrementado su costo más del doble en la última década.
“De batallar del agua seguimos igual, ahorita yo no tengo ninguna gota porque ha estado lloviendo y las pipas no pasan que porque mucha gente agarra para uso y dice que no puede pasar (pues también las calles sin pavimentar se llenan de lodo).
Ella gasta de agua cerca 240 pesos a la semana pero la calidad del agua es muy mala:
“El otro día me salió negra” dijo y también recordó como a una vecina suya el agua de los piperos le salió hasta con lama.
Lamentó que en su calle, la San Marcos, no han visto que la situación mejore a pesar de que hay un demanda contra Sapal en proceso.
PROBLEMAS DE SALUD
Además también señaló que la falta de agua o la mala calidad de este vital líquido a su familia le han provocado algunas reacciones de salud como por ejemplo salpullido.
“No podemos hacer nada ni evitarlo, tenemos que usarla así no hay de otra”, dijo.
Otro testimonio fue de Rosa Hortensia y su esposo Juan de Dios Ayala quien lamentó que parece que para las autoridades solo sirve cuando están en campaña.
Ellos por ejemplo lo que hacen es que utilizan cloro para poder “potabilizar” el agua pues su ventaja es que tienen aljibe.




