
Usuarios del servicio de transporte urbano en esta ciudad se mostraron en contra del aumento 7 a 10 pesos autorizado por autoridades municipales y aseguraron que una vez más la economía de las familias resultará dañada.
Las personas que todos los días hacen uso de las unidades de transporte público para llegar a sus centros de trabajo, estudio y hogares no están de acuerdo con el aumento, ya sea por razones económicas, de seguridad y por el retraso con el que pasan las unidades.
“Está mal toda vez que estamos a mediados de año y ya hubo el incremento del salario mínimo, entonces deberían esperarse hasta el próximo año, que se dé el aumento al salario mínimo”, dijo Alfredo Sánchez.
Fue el pasado viernes 14, que en sesión del pleno del Ayuntamiento con 10 votos a favor y 5 en contra se autorizó el aumento de 3 pesos a la tarifa del transporte urbano, que terminará costando 10 pesos, en total.
El acuerdo aprobado establece que, para el inicio del próximo mes de julio, se deberán aumentar 2 pesos al costo del pasaje que pasará de 7 a 9 pesos y finalmente para el mes de octubre llegará a los 10 pesos.
Otro argumento de los usuarios para estar en contra de las medidas fue la seguridad al interior de las unidades, así como los retrasos de las diversas rutas y que hacen esperar hasta por 10 minutos, el camión que los habrá de llevar a su destino.
“Si hubiera más seguridad estaría bien y que los camiones fueran más rápidos, los camiones tardan mucho para venir. Suben los pasajes y si no son buenos los camiones para que”, afirmó un usuario.
Para la mayor parte de los usuarios, el incremento no está bien, además que hay personas como estudiantes y amas de casas que se trasladan a diversos puntos en el transporte urbano y ahora tendrá que gastar más.
Los usuarios consideraron que la decisión no fue adecuada y ahora tendrán que pagar más, por un servicio que por mucho tiempo ha sido deficiente y del cual no hay seguridad que con el aumento vaya a mejorar.
Las quejas de las personas que usan este medio de transporte también se refieren a la falta de camiones suficientes, la frecuencia de las rutas y que los operadores cuando van llenas las unidades, no dejan de subir gente, lo que ocasiona riesgos e incomodidades.
“No sé si sea mucha necesidad para los transportistas, pero no están pensando en la ciudadanía. Hay gente que utiliza cuatro o seis camiones al día y si se va a ver afectada”, aseguró otro usuraio.
Entre los miles de usuarios hay malestar e incomodad por una situación que se resolvió sin tomarlos en cuenta y que una vez causará un daño a su condición económica.




