
El pasado sábado, durante su entrevista a los medios, el arzobispo de León, Alfonso Cortés Contreras, señaló que, aunque hay muchos predios irregulares, las personas, los seres humanos, no lo son por ningún motivo, y merecen todo el respeto y dignidad. Lo cierto es que en León hay varios fraccionamientos irregulares, ubicados en puntos tan dispares como Medina, San Francisco o San Juan de Abajo.
En San Juan de Abajo, el problema de ser un fraccionamiento irregular ha permanecido durante años. Hoy en día la gente de esa colonia enfrenta diferentes retos, que van desde buscar el sustento diario, hasta esperar un camión que dura casi una hora en llegar.
Para Fabiola Alcaráz, comerciante de San Juan de Abajo, esperar a que muchas de las calles se regularicen ya es soñar en vano: “Lo hemos pedido desde hace años. Cada que llega un presidente municipal es lo mismo. Queremos tener todo lo que le dan a una colonia normal y nomás no es posible. Ya es un problema con el que tenemos que lidiar”.
Por su parte, Juan Asencio, quien se dedica a la venta de ropa de segunda mano, es muy claro al señalar que no le importa qué candidato llegue a la presidencia municipal de León, ni tampoco el color o el partido. Lo que realmente quiere es que haya un gobierno que apoye a las colonias de la periferia:
“Uno ya lo único que quiere es medio vivir y salir adelante, aunque sea al Día. Tengo 68 años y hasta donde me acuerdo, las colonias irregulares han sido el problema de siempre en los gobiernos, pero los que acabamos sufriendo somos las personas”.
Así, entre el inclemente calor y la falta de servicios, la gente de San Juan de Abajo y otros predios irregulares sigue su vida.




