
Luego de que el 2 de junio a nivel nacional sucederán las elecciones que han sido calificadas como las más grandes de la historia, y de se han incrementado las coberturas por parte de los medios de comunicación, lo que implica mayor movimiento y exposición de los periodistas a situaciones de riesgo, la Secretaría de Gobierno del estado de Guanajuato dio a conocer el Protocolo para la Protección de Periodistas.
El documento señala que se delinearon una serie de acciones para prevenir y atender situaciones de riesgo que pueden enfrentar los periodistas en el contexto electoral.
“Se entiende como riesgo para los periodistas la probabilidad de ocurrencia de un daño a la que se encuentran expuestas una o varias personas, en unas condiciones determinadas de modo, tiempo y lugar”, según reza el texto indicado.
En la presentación del documento se habló de que por lo menos existen cuatro fases en las que reporteros y redactores podrían ser susceptibles a dicha exposición y la primera de ellas es cuando empieza la recopilación de información para difundirla; la segunda es en el inicio de las campañas; el tercero el día de las elecciones y el cuarto momento, el período post electoral.
Se señaló que la línea periodística que se va a seguir es el primer elemento que debemos de tomar en consideración además de determinar cuáles son los alcances de la libertad de la libertad de expresión; qué protege y qué no protege la libertad de expresión.
En la presentación de este protocolo se manifestó que no existe un catálogo específico de todo aquello que no se puede publicar ni parámetros que hagan referencia a la información que no protege la libertad o el discurso de la libertad de expresión y que por lo tanto deben de ser excluidos del debate público y el protocolo.
Se recordó que, en ese caso, sólo la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en los artículos 6 y 7 en particular y describen qué es lo que no se debe dar a conocer como son los ataques a la moral, a la vida privada o a los derechos de terceros; la protección de la seguridad nacional y el orden público; la salud pública lo que perturbe el orden público; la propaganda a favor de la guerra; toda apología al odio nacional, racial o religioso o cualquier otra acción ilegal similar contra cualquier persona o grupo de personas por ningún motivo, incluso los de raza, color religión, idioma u origen étnico.
Se dijo que la primera recomendación para la protección de los periodistas, debe ser al autocuidado además de que la seguridad no solamente va enfocada en el ámbito físico ya que éste es sólo un elemento. La seguridad tiene un abordaje integral que parte del autocuidado.
Además deben considerarse el conocimiento de las dimensiones de la libertad de expresión, sus límites y posibilidad de construir un código de ética, aún en caso de periodistas independientes; coberturas desde la responsabilidad; la generación de redes de apoyo entre el gremio; elementos mínimos de autoprotección e identificación de instancias de protección a nivel Estatal y Federal para solicitar su intervención.




