
La contaminación por filtración de aguas residuales al interior del vaso de la Presa de la Olla cumplió ya 5 años, tiempo durante el cual no se ha emprendido labor alguna para remediar la problemática.
Trascurría el mes de marzo del año 2019 cuando comerciantes, paseantes y vecinos denunciaron que las aguas de la Presa presentaban contaminación por una plaga de algas, causada por la entrada de líquidos de tipo residual.
El tiempo paso y fue hasta el mes de junio de ese mismo año, que la Administración Municipal reconoció la problemática, aunque no se realizó alguna labor para remediar la polución que afecta al emblemático lugar.
Conforme el tiempo ha pasado y no se realiza labor alguna, debido a la falta de acción de los tres niveles de gobierno, la contaminación ha crecido y las partes laterales de la Presa presentan un mayor crecimiento de las algas, que han afectado cerca del 40% de vaso de captación.
En un recorrido efectuado por este medio, por el lugar se pudo constatar que la contaminación se mantiene y es notoria con la presencia de las algas y un color verde oscuro que ha invadido las aguas, alguna vez limpias y cristalinas.
De parte de las autoridades municipales se informó que no se han aplicado labores de remedición porque hasta la fecha la Conagua no ha aprobado ni autorizado el plan de rescate que le fue presentado en 2022.
Una de las acciones para evitar la polución contempla la introducción de peces, tipo carpa, que es capaz de alimentarse de la plaga de algas y así evitar que se siga expandiendo el vegetal que crece al interior del agua.
Por otra parte, las autoridades locales hasta ahora no han sido capaces de detectar la fuente de contaminación, que de acuerdo con vecinos y personas que acuden a realizar labores de recreación procede de alguna de las viviendas cercanas o algún comercio.
“Esta contaminación se puede atender, pero no hay voluntad de las autoridades no es algo que les interese. La semana pasada el alcalde paseó en lancha en las aguas de la Presa de la Olla y no ha hecho nada”, dijo Javier Rangel, quien pasea de manera frecuente por el lugar.
Para los comerciantes, la falta de atención de las autoridades ha ocasionado que también disminuya la presencia del turismo, que, al notar el estado sucio del agua, prefiere visitar otros lugares de la ciudad.
Y pese al mal estado del embalse, las personas se siguen paseando en las lanchas que se alquilan en el exterior del lugar y que los fines de semana tienen buena concurrencia.
“Si se nota lo sucio del agua y hay un mal olor cuando estás dentro, pero ojalá y le hagan algo antes que se cause un mayor problema, la presa está muy bonita y no se vale que la tengan así”, afirmó una turista originaria de Jalisco.




