Como cada periodo de Reyes Magos, las calles de San Francisco del Rincón se convirtieron en una inmensa juguetería, donde Melchor, Gaspar y Baltazar se surtieron de todo lo necesario para que los niños del municipio despertasen alegres.
La noche del seis de enero, los mercados de San Francisco del Rincón mostraron los productos para que los padres de familia cumplieran. En las principales calles de la Zona Centro había todo tipo de juguetes: desde carritos de plástico y muñecas, hasta los siempre atemporales Hot Wheels y la eterna muñeca Barbie. Desde hacía una semana los vendedores comenzaron a ofrecer todo lo imprescindible, esperando que las ventas fueran óptimas.
Juan Jacobo Ramírez, vendedor de juguetes, expresó que el Día de Reyes es una tradición hermosa, y que no se ha perdido ni se perderá:
“Siempre tenemos buenas ventas cuando es Día de Reyes. Los papás hacen hasta lo imposible porque a sus hijos no les falte nada. A como sea: empeñando o ahorrando y quitándose el aguinaldo, pero allí van a estar los regalos, incluso en los años de la pandemia”.
Por otro lado, está el ejemplo de Héctor y Mariana Guzmán, quienes desde el 4 de enero se prepararon para comprar los regalos de sus dos hijos, de 4 y 5 años respectivamente.
“Nunca faltan los papás que compran todo de último minuto” señaló Héctor. “Por eso nosotros nos preparamos desde antes. Hay que tener la cartita y todo lo necesario de una buena vez, porque luego es imposible”.
Asimismo, en San Francisco del Rincón se llevaron a cabo diversas actividades relacionadas con el Día de Reyes, como partir la tradicional rosca en la Plaza Principal. Esta costumbre tiene años llevándose a cabo, y es presidida por la cabalgata del DIF, donde los Sabios de Oriente saludan a la ciudadanía.
De esta forma, el Día de Reyes llegó a su fin en San Francisco del Rincón.



