Tras una larguísima jornada laboral, los tianguistas de La Pulga y otros puntos de comercio tanto formal como informal, terminaron las ventas de Reyes Magos. Entre las remodelaciones de este importante tianguis sabatino, y los padres y madres que buscaban los regalos, la última gran fiesta de enero llegó a su fin.
Desde la noche del 5 de enero, el tráfico fue constante en las inmediaciones de La Pulga. No faltaron quienes realizaban las compras de última hora, y adquirían el juguete pedido en la carta a los Reyes Magos: ya fuera un muñeco funko de algún personaje de animación, series o películas, los eternos muñecos de Star Wars, como Grogu o el Mandaloriano como dos de los favoritos y más populares, los artículos más diversos de Los Vengadores o La Liga de la Justicia y claro: los videojuegos, desde los juegos más recientes hasta las consolas retro con las que pueden disfrutar por igual padres e hijos.
Muchos comerciantes de La Pulga no descansaron y mucho menos fueron a dormir. Fue una jornada intensa, y hasta el día siguiente, a las 8:00 de la mañana, había varios comerciantes que seguían ofreciendo sus productos. Entretanto, las remodelaciones del tianguis siguen. De una forma u otra los comerciantes tienen que ofrecer sus productos y los reyes, cómo no, llegar a los hogares.
“Yo ni siquiera me fui a dormir” señaló Adriana López, vendedora de La Pulga, mientras ordenaba cajas y cajas con los más variopintos y coloridos juguetes “hay además papás que compran lo último que pueden muy tempranito, por motivos varios, como que no tenían dinero, o como muchos mexicanos, dejaron las cosas para el último minuto. Nosotros, como comerciantes aquí estamos al pie del cañón siempre”.
Poco a poco la locura de Reyes Magos llega a su fin y no solamente los comercios, sino la ciudad, vuelve a una relativa tranquilidad. Pero ahora, sigue la Feria y la Candelaria.




