Poco a poco, la labor de la gente trabajadora de Brisas del Campestre va rindiendo frutos. De ser una colonia estigmatizada y considerada insegura, la labor del Centro Social Comunitario ‘Brisas de la esperanza’ está modificando el entorno y borrando prejuicios.
El 6 de enero, cientos de niños acompañados de sus padres se reunieron en La Media Luna, zona de Brisas del Campestre donde se concentran diferentes comercios, y celebraron el Día de Reyes, en compañía de asociaciones civiles como AFAPE y Lo Balam y Fiesta Mexicana, además de payasos y claro: los infaltables Melchor, Gaspar y Baltazar.
Gracias al apoyo de AFAPE (asociación civil que ha destacado por su labor humanitaria y constante apoyo a la gente) la caravana de reyes se trasladó a la calle Brisas de Gijón, una de las áreas más vulnerables de Brisas, y comenzaron a repartir los juguetes. Había para niños y para niñas. Todos ellos recibían su regalo y esbozaban una sonrisa.
Al respecto, Rocío Vargas, presidenta de la Asociación de Familiares y Amigos de Pacientes Esquizofrénicos (AFAPE) señaló sentirse muy contenta y muy orgullosa, pues ganaron la convocatoria Juguetón, por lo que se les otorgaron juguetes para dárselos a los niños en el 6 de enero. Vargas señaló en entrevista:
“Sabemos que en esta zona hay muchísimas necesidades, por eso se necesitan estos pequeños juguetes, para que los niños tengan sus regalos. Hicimos la petición de 700 juguetes, y nos otorgaron 705. Me duele mucho ver todas las necesidades que se tienen, conocer que hay más de 50 mil personas en un estado de vulnerabilidad me tiene muy comprometida”.
Por su parte, Zuley Galilea, lideresa y fundadora del Centro Social Comunitario, destacó la importancia de borrar los prejuicios que se tienen a Brisas del Campestre.
No todos los niños recibieron regalos. Hubo quienes fueron felices otorgándolos, como es el caso de la pequeña Aitana, quien pidió de regalo 400 pelotas para obsequiarlas a otros niños. Así, en la calle Brisas de Deborah una camioneta con pelotas se detuvo, para que otros niños tuvieran su día feliz.
Hasta el atardecer, los Reyes Magos entregaron regalos a los pequeños de Brisas del Campestre. Sin duda, para estos niños se trató de un Día de Reyes que jamás olvidarán.



