
Por segundo domingo consecutivo, familiares y amigos de Adolfo Enríquez Vanderkam se reunieron en el Arco de la Calzada para marchar en su honor. Su demanda es muy clara: que se dé con el responsable del asesinato del activista, pues aunque ya se capturó a alguien, aún queda mucho por hacer.
Al respecto, la sobrina del activista asesinado, Aratxa Mayagoitia Enríquez, señaló que es necesario dar con los autores intelectuales del caso, y anhela que se pueda generar conciencia.
“Queremos que el asesinato se esclarezca de manera apropiada, y que nos nos cataloguen como un hecho aislado. Sí. Hay un detenido, por el momento hay un detenido, pero… ¿Dónde están todos los demás? Yo estoy expectante, esperando que a través de la presión social las autoridades por fin hagan su trabajo”.
Mayagoitia señaló que las autoridades, locales y estatales no se han comunicado con ella, y todo lo que sabe es gracias a los medios de comunicación, a la presión social y a las redes sociales. “Es a través de redes sociales que nos hemos informado”.
“Yo, la verdad, quiero esperar a ver cómo está la línea de investigación y las pruebas”, reiteró Mayagoitia. “Esto es un crimen mediático, y la gente está muy enojada”.
Por otro lado, la ONU sí se ha posicionado al respecto, y está en contacto con Mayagoitia. Están viendo el trabajo de las autoridades. Por otro lado, el teléfono celular de Adolfo, pieza crucial del caso, no está en poder de la Fiscalía y no ha sido encendido. Incluso los familiares lo desconocen.
“Son más implicados, (el asesino) no pudo haberlo hecho solo. Yo sigo pidiendo justicia para que no se victimice a mi tío” señaló Mayagoitia. “Creemos que en este país, la única forma como las autoridades actúan es a través de la presión social”.




