Francisco García León, director de la Comisión Estatal del Agua de Guanajuato, declaró para El Heraldo de León que como estado, tenemos que utilizar toda la inteligencia posible y todos los recursos que se poseen para poder mejorar las condiciones ante el estrés hídrico en el que nos encontramos.
“Obviamente no podemos provocar lluvia, El dicho reza: Dios da el agua pero no la entuba y en esta ocasión, ni la dio ni la entubó por lo que, ante esta circunstancia, deberán tomarse medidas en ahorro, reutilización y mayor aprovechamiento de lo que si hay”, declaró el funcionario.
Mencionó que en el estado hay 3 mil pozos y que si de estos se colapsara el 5%, esto equivaldría a 150 comunidades que se van a quedar sin agua.
Enfatizó que lo importante, ante la situación actual, es que revisen las instalaciones y que bajen la columna de bombeo porque de lo contrario se van a quemar las bombas.
Manifestó que actualmente se realizan labores preventivas por lo que destacó que el gobernador del estado dio la indicación de que se insista en las acciones preventivas y que se comunique a las localidades.
Mencionó que aunque Guanajuato tiene el recurso para atender este problema, no estaría de más que el gobierno federal aportara la parte que le corresponde los que, además, es su obligación.
“Es una parte de una obligación importante que ellos (la Federación) tienen con nuestro estado. Han dejado de mandarnos más de 10 mil millones de pesos en infraestructura, en los últimos 12 años”, reclamó.
Subrayó que no se ha podido capitalizar eso de otra forma, cuando se ha necesitado, que es esencialmente en infraestructura.
Dijo que ante ello se está trabajando en diagnosticar de manera inmediata dónde se puede bajar la columna de bombeo para que no se quemen las bombas y para no quedarnos sin agua.
Declaró que otro tema importante es que se necesitan más fuentes de abastecimiento y esto se traduce en que, al no haber agua superficial porque no hubo lluvia suficiente, se tiene que ir al agua subterránea.
“No hay otra opción; pero sí tenemos opciones de mediano y largo plazo, por ejemplo, el reúso del agua es una realidad y esto lo está haciendo ya muy bien el Sapal en León, lo hacen en Ocampo y en otros municipios. Necesitamos redoblar esfuerzos para que esa agua tratada la podamos rehusar, depositarla en un cuerpo receptor, en este caso una presa y de ahí podamos volverla a retomar para consumo humano”, compartió.
Dijo que salvo en León, la eficiencia en los sistemas trae muchos problemas de eficiencia.
“León anda alrededor del 72% en eficiencia al igual que San Francisco. En los demás municipios andan alrededor de 65%, aunque la mayoría andan en el 50% de eficiencia. Quiere decir que de cada 100 litros, se desperdician 50 en la red lo que es muy grave”, enfatizó.
“Si me preguntas en dónde tenemos la solución, te diría que en aumentar la eficiencia de los sistemas operadores del agua. Inversión en eficiencia, inversión en el reúso del agua e inclusive la inversión en bajar las dotaciones a través de equipos ahorradores en casa habitación, pudieran ser parte del problema”, confirmó.




