
La Guerra Cristera, o Cristiada, fue uno de los acontecimientos históricos que más marcó a México, y Purísima del Rincón no fue la excepción. Concretamente en el Pueblo Mágico de Jalpa de Cánovas se puede notar su influencia e impacto.
Al tratarse del pueblo mágico más pequeño de todo el estado de Guanajuato, no es difícil dar con el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, un pequeño templo ubicado en la Plaza Principal del lugar, donde hay, en su exterior, tres cruces. Cada una con su respectivo nombre: Julián Medel, apodado ‘El Diablo’, Pablo Cano, y un muchacho cuyo nombre se ignora. Los tres fueron mártires de la Guerra Cristera, y hoy en día sus nombres han quedado plasmados para la posteridad.
Es el destacado guía Jesús Maldonado, perteneciente a la Operadora Turística ‘Xalpa’ quien cuenta la historia de estos jóvenes, quienes lograron escapar por los túneles de la hacienda.
Sobre el impacto cristero que tuvo Jalpa de Cánovas, se puede consultar el libro ‘Mis Memorias y Actuación en Pro del Movimiento Libertador en Jalpa de Cánovas, Gto.’ Este valioso documento, que se puede encontrar en la red, fue escrito por Cecilio Valtierra, en cuya introducción se anuncia:
“Las memorias de Cecilio Valtierra tratan varios temas de interés. Uno, obviamente, es la rebelión cristera tal y como se dio en el Bajío guanajuatense, y que encuentra en Cecilio uno de sus mejores retratistas.14 Narra, por ejemplo, las batallas de importancia que tuvieron lugar en Jalpa, como las de la Mesa de los Timbres, Palmitas, y La Cañadita; las reconcentraciones de los campesinos; las ejecuciones de sacerdotes, cristeros, e inocentes; las misas a campo raso que oficiaban los curas, como la celebración del jueves santo en el jardín de la hacienda de Jalpa en 1929, y la firma de los arreglos”.
Es interesante y, hasta cierto punto, asombroso que un pueblo como Jalpa, que no tiene más de 700 habitantes, cuente con una historia tan rica.




