
La ciberseguridad es un tema complejo. Un simple dato, una pequeña fuga de información o una intrusión al sistema de cualquier empresa, ya sea un negocio local o una multinacional, puede causar problemas graves o incluso, irreparables. El impacto golpea en imagen, dinero, prestigio y competitividad.
Sobre este asunto, habla en entrevista Sergio Navarro Barrientos, quien es ingeniero Mecánico Electricista con especialidad en Sistemas Electrónicos y de Comunicaciones por la ULSA y Chief Consultancy and Architect Officer de IQSEC, Innovación en ciberseguridad e identidad digital, quien ofreció conferencias sobre el tema durante el evento de Industrial Transformation de la Hannover Messe, realizando además importantes colaboraciones con Mitsubishi.
Navarro se dedica a la consultoría, diseño y arquitecturas de ciberseguridad para organizaciones y gobiernos.
“Básicamente, la seguridad tiene que ver con todo el uso correcto de los datos. Tiene que ver con nuestra vida, finanzas y relaciones sociales. El no protegerla adecuadamente puede ir desde pérdida de problemas, suplantación de identidad y daños a la salud, incluso estar en un problema de deudas. Hoy no se concibe la vida sin computadora, aplicaciones o teléfonos inteligentes, y todo eso tiene que ver con la ciberseguridad”.
Es importante conocer el perfil de quien gusta de vulnerar un sistema, y sobre esto, Sergio Navarro profundiza al respecto, pues estos ataques son rentables, y no siempre encuentra castigo al tratarse de un crimen extraterritorial, pero ya se está legislando.
Primero, está el simple aficionado que lo hace por diversión, que cada vez son menos. Luego, están los ciberdelincuentes. También los activistas que pretenden dañar para causar un impacto social. Finalmente, los atacantes de estado: grupos que son pagados por gobiernos a fin de poder ofender a sus enemigos políticos. Gente que estudia y se especializa.
Es un tema de riesgo: cualquiera puede decidir no resguardar sus objetos de valor, y evidentemente eso generará la pérdida de los mismos en cualquier momento. En el mundo digital, con los datos ocurre lo mismo: alguien puede usarlos para dañar a los clientes o realizar espionaje industrial. Incluso, en el caso de la organización, en un hospital, si la computadora falla pueden llegar a perderse vidas. Se puede detener la línea de producción, entre otras desgracias Recientemente, se vio lo que nunca se esperó: las luces del MGM en Las Vegas totalmente apagadas.
¿QUÉ HACER?
Sin embargo, hay gente que opta por ignorar la ciberseguridad. Sobre esta cuestión, Navarro apunta: “tiene que ver con el impacto: mientras no me pase a mí, no es grave. Es una situación similar a los seguros de automóvil. Lo que es un hecho es que la cantidad de ataques han aumentado, pues a partir de la pandemia la gente empezó a trabajar de manera híbrida (…) al final, el eslabón más débil de todo esto es el ser humano”.
Es necesario ser preventivo y no reactivo. Saber la condición del ataque, reaccionar de la forma más pronta y expedita. Comprender, aislar y saber qué fue vulnerado. Eso será fundamental para el éxito. Además, guardar toda la evidencia para reconstruir el ataque y volver a la nueva normalidad.



