De corte autobiográfico, Silvia Molina presentó en la Feria Nacional del Libro de León su libro ‘La mañana debe seguir gris’.
Una historia de amor sin el típico final feliz, Molina cuenta al lector la historia de romance de juventud con el poeta Juan Carlos Becerra, añadiendo algo de ficción pero también de verdad en los sucesos que se vivían en esa época.
La narradora no tiene nombre, pero la autora lo considera una invención de ella. La aventura se desarrolla en Londres, Inglaterra, en una época en donde llueve, rodeada de un lugar nuevo para ella en el extranjero en donde se dedicaría a estudiar y su tía le daría asilo.
La ‘Mañana debe seguir gris’, título del libro, es una metáfora de ese sentimiento de tristeza que queda al final, justo lo que le sucedió a Molina al perder a Juan Carlos en un accidente.
“El personaje, que es la tía, no le gusta el pretendiente para su sobrina… ella hacia lo posible por presentar muchachos ingleses”.
Ninguno de ellos fue de su interés, pues no podía compartir lo mismo con Becerra, quien venía de Campeche estudiado y con buen tema de conversación en muchos aspectos.
Cada capítulo comienza con unos versos de las obras de José Carlos Becerra, quien fue muy amigo de Hugo Gutiérrez Vega, otro poeta, abogado, escritor, actor, catedrático y académico mexicano.
“La voz del poeta era muy buena, interesante y su poesía era transparente”.
Mientras se avanza en la historia se pueden leer pasajes de los hechos que acontecían en la época a la par que descubrimos la historia de ambos.




