La falta de servicios públicos de tipo básico se ha convertido en la principal necesidad de los miles de habitantes de la colonia Presas de Guanajuato II que resisten esta falta, como ellos pueden.
En esta colonia irregular, donde a la fecha residen unas 600 familias, niñas, niños, adolescentes, adultos y adultos mayores han aprendido a vivir sin los servicios y han aprendido que su vida así habrá de transcurrir.
“Somos como unas 600 familias que, desde hace 30 años, unas antes, otras después hemos resistido la falta de servicios como: agua potable, drenaje, luz eléctrica y alumbrado público”, dijo Rene Estrada, representante del comité de vecinos.
Señaló que, aunque tienen avanzado el proceso de regularización y hasta la traza urbana del asentamiento humano ha sido ya reconocida por las autoridades municipales, no han logrado avanzar más allá.
Explicó que se han acostumbrado a un estilo de vida, algo difícil y complicado, pero no pierden la esperanza de lograr que sus casas y terrenos cuenten con seguridad jurídica.
Presas de Guanajuato II es un asentamiento humano, ubicado sobre las lomas cercanas al Cerro de la Aldana y en ella los cientos de familias han encontrado un lugar al que le pueden llamar hogar.
Vivir en un lugar como éste, donde desde que nacieron lo hacen niñas y niños, no es nada fácil y más cuando los servicios elementales no los tienen en los lugares a los que ellos llaman hogar.
Tampoco tiene calles pavimentadas y muchos de ellos tienen que caminar entre el cerro, ya se de día o de noche o por brechas que sus familias han construido para poder llegar a sus casas.
René Estrada apuntó que están a la espera que les puedan por lo menos apoyar con alumbrado público y de ser posible, ellos poder aprovechar para llevar algo de energía eléctrica a sus casas.
Otro serio problema que enfrentan es la falta de seguridad y vigilancia, el cual no tienen y lo suplen con un comité de vigilancia, en el que participan varios de los vecinos.
El representante de los colonos expresó que tienen que batallar de más, con ladrones y asaltantes que afectan de manera especial a mujeres y a personas adultas mayores, por lo que les hace falta la protección de parte de la SSC.




