“Tanta muerte es un llamado a trabajar por la justicia y la seguridad», señaló en su mensaje la Conferencia del Episcopado Mexicano, unida a la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos de México, la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús y la Dimensión Episcopal de Laicos.
La carta dirigida al pueblo de México, señala que el asesinato de los padres Javier Campos y Joaquín Mora, en la Sierra Tarahumara, es un homicidio más.
“Homicidio lamentable que se suma a la larga lista del común de mártires inocentes que han perdido la vida en el territorio nacional, representando así un caso emblemático de la violencia y de la descomposición social en que vivimos, ahí encontramos la ceguera de quien con un arma se siente todopoderoso, la corrupción institucional y la impunidad que dejó escalar los niveles de la delincuencia y la pérdida de los sistemas comunitarios capaces de regular los comportamientos”, declaran.
Comentan además que el haber encontrado sin vida al responsable del asesinato de los jesuitas, es una muestra de cómo algunos territorios son gobernados por economías criminales que han crecido ante el descuido del gobierno en todos sus niveles.
“La inseguridad prevalece en la Sierra Tarahumara y en el país entero, por lo que existe una urgente necesidad de revisar el sistema de justicia y de seguridad, por petición de muchas voces cualificadas de la sociedad civil, ante la indolencia de las autoridades políticas y la falta de resultados en las estrategias gubernamentales”, subrayan.
Comentan además que es tiempo de convocar a los especialistas, de conocer las mejores prácticas locales, escuchar a las víctimas, a los indígenas, a los migrantes, tomar en cuenta a quienes han logrado sostener bajos índices delictivos en los territorios, a las iglesias, y a quienes están participando en los conversatorios por la paz y en los foros de justicia y seguridad.
Finalmente, afirman que la Iglesia en México ratifica e impulsa un proceso para la pacificación del país a través de las cuatro acciones que los religiosos del país realizan desde hace algunos meses como la oración mensual de cada tercer domingo del mes; la plataforma digital “Enciende una luz por México” en la que piden y narran su historia de dolor y de esperanza; su participación en los conversatorios por la paz y los foros de justicia y seguridad.
Ante este panorama, convocan a dar seguimiento y participar en la medida de lo posible en el Diálogo Nacional por la paz, que se sostendrá del 21 al 23 de septiembre en la Ibero de Puebla.
Ahí, todos los participantes elaborarán una Agenda Nacional de Paz y ofrecerán iniciativas locales para alcanzar ese mismo objetivo.




