Miles de habitantes de la ciudad, visitantes y comerciantes llenaron las calles de la Zona Centro y participaron en la centenaria tradición del ‘Día de Flores’, la cual se celebra desde el siglo XVII y se trasmite de generación en generación.
El festejo, que inició desde la noche del jueves con los tradicionales bailes populares en diversas zonas de la ciudad, se mantiene como el más importante para quienes viven en esta ciudad y quienes llegan desde otras ciudades vecinas o Estados del país.
Poco después de las 09:00 de la mañana, las calles aledañas al centro, como: Plaza de la Paz, González Obregón, Sopeña y los alrededores del jardín Unión, se vieron llenos de cientos de personas, quienes con su sola presencia dieron vigencia a una tradición que muestra la diversidad de Guanajuato.
La comitiva encabezada por el Gobernador del Estado, Diego Sinhue Rodríguez; su esposa Adriana Ramírez y sus hijos, inició el recorrido por la zona del jardín Unión y comenzó a repartir rosas y otras flores, con lo cual se dio inicio a la Fiesta de las Flores 2023.
Ya sin las restricciones por la pandemia del Covid-19, la gente se concentró en grandes cantidades y juntos chicos y grandes, una vez más lograron mostrar a México y el mundo la importancia de la festividad.
Además de la tradición que marca el Día de las Flores, en esta misma fecha se conmemora el Viernes Dolores, lo que le da una peculiaridad más a la fiesta.
Junto con la entrega de las flores, la tradición marca que en negocios, establecimientos y hogares se regale a las personas nieves de sabores y aguas frescas.
Las dos tradiciones se conjuntan y dan forma a una sola, mientras las personas recorren las calles y en familia buscan un presente entre los miles de artesanías, regalos, artículos y productos que ofrecen los cientos de comerciantes que se ubican en las calles de la Zona Centro.
Entre los miles de personas destaca la presencia de los elementos de la SSC, quienes vigilaron que todo transcurriera en orden y tranquilidad para el disfrute de todos los asistentes.
Conforme el día avanzaba y la tarde se acercaba, la cantidad de personas poco a poco disminuía y el operativo de vigilancia llegaba de manera irremediable a su fin, reportándose una asistencia de más de 25 mil personas y saldo blanco.




