La Feria de León destaca por sus grandes espectáculos, desde altas ruedas de la fortuna, hasta amplias salas donde se ofrecen todo tipo de productos. Sin embargo, también está la más pequeña de sus atracciones: un carrito de hamburguesas y hot dogs a escala, que funciona con todo lo que tiene uno normal.
El carrito en cuestión, que mide 35 centímetros, es del negocio ‘D’ Comanjilla’ que ya es toda una costumbre en la feria. Las hamburguesas que prepara son de diminutos tres centímetros. Cada que el carrito comienza a funcionar, los visitantes se aglomeran, fascinados de verlo. Se trata de una pequeña atracción que reúne grandes multitudes.
El creador de este concepto, que además ofrece hot dogs con queso y tocino (a los que llama ‘embarazados’) junto con aguas frescas, papas y hamburguesas, es Genaro Valadez Rodríguez, quien tiene 40 años como comerciante en el ramo de la comida rápida.
Valadez cuenta el origen y desarrollo de su carrito: “Soy comerciante de más de cuarenta años. Empecé en 1980 en la Feria de León, pero tengo un puesto en la Zona Piel, en Taxco y Nuevo Vallarta”.
Genaro presume su carrito con orgullo. Hace diez años, cuando participó en el Festival del Globo, se le ocurrió inventar un carrito que llamara la atención a los turistas y además, fuera completamente funcional. Quería crear un objeto que trascendiera, que llamara la atención y que resultara distintivo.
“A todos los niños y a la gente mayor les encanta. Incluso estuve a punto de participar para Record Guiness. Yo lo diseñé y lo mandé construir. El carrito prepara la hamburguesa y el hot dog como si fuera de verdad. La hamburguesa mide, aproximadamente, lo que una moneda de diez pesos. Yo mando a hacer el pan especial. No tiene un costo más, eso es lo mejor, que cuando hago la hamburguesita la regalo”.



