Unidos como una sola, miles de almas congregadas anoche en torno al santo Rosario Viviente, clamaron a Dios por la paz. Y el pastor de la arquidiócesis leonesa en su exhorto a la grey advirtió: está rota la paz. “…Hoy la gente vive con miedo de salir, vivimos en el temor, está fracturada la armonía del ser humano y eso tenemos que recuperarlo”.
Ese fue el exhorto y mensaje del Arzobispo Alfonso Cortés Contreras momentos antes de dar la bendición a todas y a todos, decenas de miles presentes e incontables fieles católicos no presentes, en la 68 edición del Rosario Viviente conmemorado en el Estadio León bajo el lema “Hazme instrumento de tu Paz” y matizado en otra frase exclamada durante el evento: “que todos seamos instrumentos de tu paz”.
Previo a la celebración del Rosario, se realizó con apoyo de las y los laicos de la arquidiócesis la Caravana por la Paz y la Reconciliación que partió del Parque Hidalgo minutos después de las 5 de la tarde y que recorrió la columna vertebral de León, todo el eje López Mateos hasta el coso deportivo que anoche se tornó en un monumental templo de adoración a Dios y de celebración a María la Reyna de la Paz bajo su advocación de la Virgen de la Luz patrona del pueblo leonés.
Nueve minutos después de las siete de la noche tras entornarse el himno a la Virgen de La Luz, comenzó la meditación de la palabra, donde el primer punto destacó que Dios nos creó para vivir en paz y fue dedicado a todas y todos los niños.
Luego el segundo bajo el lema “la Paz se consigue perdonando dedicado a las personas víctimas de la violencia y especialmente aquellas que están desaparecidas ante el dolor de sus familias.
EL EXHORTO
Monseñor Alfonso Cortés Contreras, en su intervención al final del evento, más que un mensaje a la grey dirigió un exhorto, recordando la importancia de la paz en todos los aspectos de la vida.
“Dios nuestro Señor nos dio la vida para vivirla con dignidad y el primer fruto de esta dignidad es vivir en paz, vivir en armonía, vivir con la convicción, con la verdad de cada uno de nosotros de que estamos desarrollando, aprovechando, dando nuestra vida a los demás”.
“Una vida en paz debe ser la satisfacción profunda de que lo que estamos viviendo vale la pena…. en cualquier circunstancia de nuestra vida, sea en la salud o en la enfermedad, sea en la contradicción o en los momentos de satisfacción profunda de nuestra vida…y eso está roto en esta sociedad. Esta rota la paz, está rota la armonía, está rota la dignidad del ser humano y eso debemos recuperarlo”.
El pastor de la Iglesia advirtió: “parece ser que se está convirtiendo la paz en una utopía. En algo que no podemos lograr. (Pero) Pues aquí hemos dicho llenos de fe llenos de esperanza y llenos de caridad del amor de Dios que la paz es posible y la paz es posible solo con Dios, solo plantando la vida en nuestro corazón”.
Remató en su mensaje: “hoy la gente vive con miedo de salir, vivimos en el temor. Esta fracturada la armonía del ser humano y eso tenemos que recuperarlo… nosotros cristianos debemos de tener paz y debemos ser constructores de la paz,…para nosotros la paz no es una utopía es una esperanza cierta… yo les pido a todos los hijos de esta Iglesia diocesana que seamos instrumentos de paz”.
Así concluyó anoche la 68 edición del Rosario Viviente 2022. El primero después de una Pandemia que obligó a suspender su celebración presencialmente durante 2 largos años. Regresó la bella estampa de un estadio colmado de asistentes y miles de luces llenas de esperanza. El pueblo de León pidió paz y no más violencia.



