El mes de octubre es muy especial, pues es cuando se anuncia la entrega de uno de los galardones más importantes del conocimiento humano: el Premio Nobel. Con motivo de este importante galardón, recordaremos a los tres mexicanos que lo han obtenido y que, en su momento, aparecieron como una destacada noticia en El Heraldo.
Quizá, Octavio Paz ha sido el más famoso de los premios Nobel mexicanos, sobre todo porque su obra más conocida, ‘El laberinto de la soledad’, es lectura obligada en muchas preparatorias. Sin embargo, hay nombres muy importantes, como es el caso de Alfonso García Robles, quien obtuvo en 1982 el Nobel de la Paz. La noticia fue publicada el día de su galardón en este medio, con bombos, platillos y entre las noticias principales.
“Otorgan a mexicano Nobel de La Paz”, decía la noticia. Se detallaba la vida del galardonado en cuestión: nacido el 20 de marzo de 1911 en Zamora, Michoacán, García fue un importante diplomático mexicano, destacando por ser el padre del ‘Tratado de Tlatelolco’ que prohíbe las armas nucleares en América Latina. Hasta el día de hoy sigue en vigor, gracias a las hábiles negociaciones diplomáticas de García, a quien el propio diario Los Ángeles Times define: “Alfonso García Robles, un nobel mexicano poco conocido”.
Sin duda, el Nobel más famoso ha sido Octavio Paz, en categoría de Literatura. Sobre este premio, todos los periódicos del mundo anunciaron el fallo de la Academia Sueca, que declaraba que el escritor ganaba “por su escritura apasionada y de amplios horizontes, caracterizada por la inteligencia sensorial y la integridad humanística”. Se anunció en un comunicado a todos los medios, el 11 de octubre del año 1990. La declaración que hizo Paz fue que estaba feliz por el premio, pero que sin duda, su mejor reconocimiento era tener lectores.
Finalmente, el tercer Nobel mexicano es el de Química, y su nombre completo fue José Mario Molina Pasquel y Henríquez, junto con Frank Sherwood Roland. El motivo por el que se le entregó el premio en octubre de 1995 fue, de acuerdo con el habitual comunicado de la Academia Sueca, por haber advertido sobre el constante adelgazamiento de la capa de ozono. El premio se le otorgó también a Paul Joseph Crutzen.
Así es como en su tiempo, tres mexicanos fortalecieron la paz, la literatura y la química.




