El galardón más importante en cuanto a la industria del calzado se refiere es, sin duda, el San Crispín de Oro, entregado por la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato. El premio ha sido constante a lo largo de los años y un excelente documento para notar su evolución es el libro “Los Sancrispines” de Ramón Ascencio y publicado por la destacada casa editorial Tlaucuilo Ediciones.
A continuación, y con motivo de SAPICA que se inaugura hoy martes, se hace un recuento de los ganadores de esta presea, década por década, tomando como fuente principal el libro antes citado. Sin duda alguna, todos los ganadores son importantes, pero por cuestiones de espacio nos enfocaremos en el inicio de cada decenio.
El primer San Crispín ocurrió en el año de 1975, y se le entregó a Antonio Sánchez Herrera. Nacido el 19 de diciembre de 1904 en León, en el tradicional barrio del Coecillo. Creció durante los “happy twenties”, o los años veinte, y fue a buscar el futuro en Tampico, tal como lo señala el libro de Ascencio. Dada su trayectoria, se le entrega el primer galardón de las manos del entonces gobernador, Luis H. Ducoing.
Los años ochenta, ahora tan de moda gracias a series, covers de canciones y remakes de películas, arrancaron en 1980 con el premio para Teódulo Torres Íñiguez, quien vino al mundo un 12 de septiembre de 1916 en el rancho de San José, municipio de Mexticacán, de los Altos de Jalisco. El empresario tuvo muchos logros, pero uno de los fundamentales fue que fue de los primeros en establecer la semana de 40 horas, con horario corrido de 8:00 a 5:00 de lunes a viernes, integrando servicios de comedor a muy bajo costo para sus empleados.
Ahora viajemos a 1990, cuando se le entrega el San Crispín de Oro a Ramón Padilla. Al respecto, el libro previamente citado apunta: que el 22 de enero de 1931 nació que Ramón vino al mundo, en Tampico también. “Las semillas que Ramón Padilla Chávez ha sembrado rinden hoy abundante cosecha. Nos consta su dedicación al engrandecimiento de la industria y de la sociedad”.
Finalmente, el nuevo milenio arranca en 2000 con Eliseo Martínez, quien ese año obtuvo el premio que hoy nos ocupa. Inició la primaria con la señorita Camarena, para continuar en La Salle. Cursó la carrera de ingeniero mecánico electricista en el ITESM. Supo encabezar el sector en tiempos muy complicados.
Estos son solo algunos ganadores del San Crispín de oro, el más relevante premio zapatero.




