Hay frases hechas que, por mucho que se usen, no son ciertas “las mujeres no saben conducir” “tenía que ser mujer” y la expresión nos sale por sí sola, cada día las mujeres rompen ese prejuicio.
Teresa de Fátima Gómez Gómez lleva 2 años trabajando en el Sistema Integrado de Transporte (SIT) como chófer y aunque no ha sido fácil por los estereotipos, el ambiente laboral o circunstancias externas ella disfruta su trabajo.
Su sueño siempre fue aprender a manejar, durante meses no conseguía empleo entonces un día vio un anuncio donde solicitaban operadores y operadoras por lo que vio la oportunidad de capacitarse.
“Llego al corporativo tocando puertas y el reclutador me dijo que si traía mis papeles me aceptaba pero yo no sabía manejar. Nunca había manejado ni un vehículo. Y entro una oportunidad de enseñar a puras mujeres y entraron unas 15 mujeres” comentó.
Estuvo 4 meses en la escuela y en esos meses aprendió todo lo que era necesario para ser un operador de transporte. A ella le ayudó mucho la pandemia, aunque a la mayoría de las personas se hayan sentido perjudicadas, ella no sabía ni prender un camión. Y entonces Movilidad les dio la oportunidad de seguir tomando clases con las medidas necesarias
Respecto a la oferta de oportunidades que tienen las mujeres agregó, “hay mujeres que sueñan con hacerlo, pero pensamos que es difícil o que no podemos. Yo la verdad las ganas que tenía de aprender me echaron hacia adelante. Porque mis cuñados me decían ´No, para una mujer y menos a tu edad´.
Yo llegue a los 38 años. Decían que eso era para jóvenes. Nunca vas a aprender a manejar, decían. Y me desanimaba pero cuando vi que sí pude, porque en 15 días aprendí a manejar. Lo único que me faltaba eran las dimensiones del camión”.
Para Teresa el reto consiste en despertar diario a las 4 de la mañana y regresar a casa a las 12 de la noche. Cumplir con la empresa y sus horarios. No duerme ni come bien, y en sus propias palabras, “haciendo corajes con los usuarios o con los vehículos que no saben conducir”.
Sobre el machismo que hay en su oficio, aseguró que si lo hay, que lo vive pero también que se sobrepone a realizar su trabajo con todo el entusiasmo.
“Muchas mujeres me admiran por el valor que tengo pero cuando uno tiene un sueño y lucha por lo que quiere uno lo logra. Así sea lo que sea. Sea pesado o sea de hombre. La mujer que quiere echarle ganas puede, cualquiera. Mientras uno quiera” finalizó.




