En misa de domingo de Resurrección de Cristo, el arzobispo metropolitano de León, Alfonso Cortés Contreras, expresó que la Iglesia está viva y que no hay verdadero progreso humano sin Dios.
¿Qué progresos se pueden construir desde el olvido del verdadero futuro y la idolatría de nuestras propias obras?, cuestionó ante los fieles católicos, cristianos, asistentes a la celebración eucarística.
En la fiesta principal de la Iglesia Católica, dijo que la Resurrección de Jesucristo es el núcleo de nuestra fe, en ella descansa y se sostiene toda la arquitectura de nuestra salvación eterna.
En la Catedral Basílica de la Santísima Virgen de la Luz Patrona de León, destacó: la fe y esperanza en la Resurrección es un ingrediente necesario para la plenitud de la vida humana, sin esta esperanza no hay plena libertad, ni podemos llegar a reconciliarnos del todo con Dios ni con nosotros mismos.
“A este mundo le falta esperanza y por eso le falta libertad, tenemos muchas esclavitudes, en nuestro mundo, nuestra cultura, nuestras formas de vida más actuales y más reales están enfermas por la falta de esta esperanza”, enfatizó.
El pastor de la Arquidiócesis Metropolitana de León, indicó “en la ausencia del otro mundo, no hay más remedio que entregarse a las cosas caducas y pasajeras de este mundo, con las inevitables consecuencias de toda idolatría, ambiciones, angustias, sometimientos como decepción, rivalidades, injusticias, conflictos y desesperanzas, cuando no tenemos esperanza en la vida eterna”.
En su mensaje, resaltó “se equivocan los que piensan que Jesucristo quedó muerto en el camino de la historia, ni quedó muerto Jesucristo, ni está muerta la Iglesia, ni está muerta la fe de los cristianos, Jesús resucitado es el único futuro humano que existe de verdad delante de nosotros”.
Alfonso Cortés Contreras, enfatizó “Jesucristo es la estrella solar del verdadero progreso humano, no hay verdadero progreso humano sin Dios”.
Fue entonces cuando cuestionó ante los feligreses, ¿qué progresos se pueden construir desde el olvido del verdadero futuro y la idolatría de nuestras propias obras?
“Queridos hermanos cristianos, católicos, no callen esta fe, no debiliten esta esperanza, no renuncien a esta vida cristiana, en este mundo lleno de idolatrías y esclavitudes, tenemos que ser testigos de la verdadera libertad de los hijos de Dios, los que son libres interiormente para vivir en la verdad y en el bien, viviendo ante Dios una vida justa e inmortal”, exhortó.




